Desde que acabé la investigación y se publicó he seguido trabajando en la elaboración de un programa de intervención integral en el sistema educativo.
Siempre he considerado, y basta leer este blog o La soledad de Mae para darse cuenta de ello, que en la lucha por la erradicación de la violencia contra la mujer, no sólo debíamos invertir dinero y crear una red de asistencia integral para las vícitmas, sino que además debíamos intervenir en el sistema educativo como el espacio propio para la prevención.
Ahora bien, a pesar de lo que se diga, los programas de intervención en el sistema educativo deben tener una doble domensión: por un lado deben incidir en todos los aspectos del proceso educativo: actividades extraescolares, tutoría y cirrçículo. Por otro, deben desarrollarse desde el sistema de valores culturales que pretendemos erradicar.
Obviar estas dos dimensiones es lo que hace que la mayoría de los programas fallen, como bien sabemos los profesores y el propio alumnado.
Pues bien, mi programa de intervención en lo que se refiere a las tutorías, que es el que ahora te presento, ya está terminado y la editorial Pirámide (del grupo Anaya) lo publica a finales de este mes con el título ¿Y tú que quieres ser...? Intervención contra la violencia de género en las tutorías de la ESO,(200 páginas ISBN 978-84-368-2418-6 ı 266015). El resto del programa todavía no se ha publicado.
Este programa parte de una idea fundamental que aunque parezca obvia, os puedo asegurar que la inmensa mayoría de las personas que se dedican a tratar del problema de la violencia contra la mujer, no se dan cuenta: que es un problema complejísimo que nos afecta a todos, puesto quie es una consecuencia de nuestro sistema de valore, no como occidentales, sino como humanos.
Por esta razón, debemos tener en cuenta de que antes de impartir un
programa de este tipo, debemos saber de qué estamos hablando realmente y de cómo se presentan esatas estructuras de valores en nosotros. Si lo hacemos así nos daremos cuenta, asimismo, de que aproximarnos al fenómeno de la violencia contra la mujer es siempre una tarea ardua, tanto por la complejidad del tema como por la cantidad de prejuicios que suelen rodear e incluso oscurecer esta cuestión.
Vivimos en un mundo de violencia, y eso nadie puede negarlo. La encontramos a nuestro alrededor: en la calle, en las familias, en los institutos, en la sociedad en general, desplegándose cotidianamente a través de conductas, actitudes, y prejuicios que nos invaden y nos convierten unas veces en víctimas, otras en agresores, las más en cómplices o en testigos. ¿Quién de nosotros no ha sufrido “en carne propia o ajena” una experiencia cotidiana de violencia en el aula o en el instituto?
¿Es un déficit de las estrategias para las relaciones interpersonales? ¿Es el resultado esperable de una especie que ejerce un dominio despótico e irresponsable en el mundo? ¿Es la causa de vivir en familias desestructuradas? ¿Es la consecuencia de un estilo de vida vertiginoso que nos “promete” un éxito fácil y rápido?
Como verás si sigues este programa, de todo un poco hay.
Sea como fuere, y esto lo sabemos muy bien los profesores, la violencia se convierte cada vez más en un recurso fácil e inmediato que se utiliza para imponer criterios, valores, ideas y voluntades; un instrumento cotidiano que regula las relaciones entre las personas y que atenta contra su integridad física, psíquica, económica y sexual.
¿Qué podemos decir objetivamente de la violencia?
1. Que durante la adolescencia es cuando aparecen conductas asociadas a comportamientos antisociales: sobre los 13 años para ellos y sobre los 14 para ellas, y desaparecen normalmente entre los 17 y 18 años en ellas y los 23 y 24 en ellos.
2. Que la tasa más alta de agresión y victimización se da entre los 20 y los 24 años.
3. Que el sexo masculino es el factor de riesgo más elevado tanto en lo que se refiere a los agresores como a las víctimas: 20% de factores genéticos, más 20% de factores evolutivos, más 60% de factores ambientales, tienen la culpa.
4. Que estas características se cumplen en todos los tipos de violencia salvo en uno: LA VIOLENCIA DE GÉNERO en todas sus manifestaciones (física, sexual, psicológica y económica) en la que el agresor es el hombre y la víctima: la mujer.
Y lo más curioso de todo es que es precisamente este último aspecto de la violencia el que más rechazo suscita.
Los datos son incuestionables, trágicos, inmorales e injustos (lo podrás ver a lo largo del programa), y convierten a la mujer en un sujeto subordinado y sometido a lo masculino. Lo dice la ONU, la OMS, la Unión Europea, los distintos gobiernos: y sin embargo, la mayoría de las personas tendemos a no admitirlo, a negarlo abiertamente usando argumentos que como profesores que somos, no admitiríamos en nuestros propios alumnos: “como a mí no me pasa, entonces NO pasa”. Cierto es que este tipo de argumento (en el que se universaliza lo particular) es muy común, pero debemos resaltar dos cuestiones: primera, que es erróneo y, por tanto, inválido; segunda, que no hacemos lo mismo con otros fenómenos cotidianos que afectan a nuestras emociones.
En efecto, a nadie se le ocurre decir: “como yo no soy pobre, entonces no existe la pobreza”, ni “como yo no tengo un tumor, entonces no existe el cáncer”, etc., y sin embargo, todo lo que se refiere a la violencia estructural contra la mujer es, cuanto menos, minimizado; y todas las medidas que se toman para combatir ese tipo de violencia estructural es criticado.
Lo sé muy bien, llevo desde 1990 dedicándome a estas cuestiones: investigando, escribiendo libros y artículos, dando conferencias, impartiendo y organizando cursos de concienciación (policías, personal sanitario, profesores, alumnos), creando programas de intervención, etc. No, no es flor de un día, ni oportunismo mediático: son ya 19 años de dedicación, con mejores o peores resultados, al conocimiento de la violencia estructural contra la mujer y a la lucha para erradicarla.
Y, precisamente, fruto de esta dedicación es lo que te presento aquí: un programa para la tutoría que he creado y puesto en práctica, como parte de un programa integral para que los alumnos puedan reconocer y modificar todo el sistema de valores que subordinan a la mujer y la convierten en víctima de violencia de género, aun cuando ninguna que conozcas lo haya sufrido directamente:
Si te das cuenta acabo de introducir una variable nueva: sistema de valores, y es precisamente aquí donde está la clave de todo. La violencia contra la mujer sólo se puede erradicar si actuamos en el ámbito de la prevención, y esto sólo es posible si somos capaces de ir más allá de las historias personales de maltratadas y maltratadotes y nos centramos en los valores culturales (y los intereses sociales asociados) que hacen posible la violencia estructural contra la mujer.
No esperes, porque no existen, respuestas fáciles al fenómeno de la violencia contra la mujer. Hay que abordarlo poco a poco y hasta el final, desde una multiplicidad de saberes: Historia, Biología, Lengua, Filosofía, Matemáticas, Arqueología, Política, Antropología, etc., con el objetivo de construir un contexto adecuado para comprenderlo en tanto que fenómeno universal, para reconocer cómo se presenta en nosotros y para intervenir como personas y profesionales de la enseñanza, en su erradicación.
Si decides indagar en él, verás que este programa te ofrece algunas novedades importantes que suponen una modificación esencial con respecto al tratamiento de la violencia estructural contra la mujer:
Primera: Toma como punto de partida la situación real del sistema educativo: curriculos, tutorías, horarios, temporalización, etc.
Y por eso el programa de tutoría no sólo no excede de siete horas, sino que, además, se puede impartir en menos (o en más), dependiendo de las circunstancias específicas del alumnado y del profesorado. En cualquier caso se te ofrecen distintas maneras de abordarlo, acortarlo y/o ampliarlo.
¿De qué sirve proponer un programa de 10 sesiones, pongamos por caso, que, además utiliza vídeos, lo que puede prolongar el programa dos o tres horas más: ir a por la televisión o el ordenador, trasladarlo al aula, hacer las conexiones, que funcionen todo perfectamente, etc., consume mucho tiempo que debe ser tenido en cuenta. Además, si el programa coincide en los días con exámenes, recuperaciones, actividades extraescolares, fiestas, etc., nos puede llevar a añadir en el tiempo otras tres semanas, más o menos, con lo que las diez sesiones se prolongarían como mínimo a 16 semanas, puesto que las tutorías de 4º de la ESO son de una hora semanal.
Si miramos un calendario, entonces nos daríamos cuenta que nos va a coincidir con períodos vacacionales, con lo que, prácticamente, la tutoría de 4º de la ESO sólo podría tratar este tema y poco más.
Segunda: Centra los objetivos en el reconocimiento y la transformación de los valores que producen la violencia doméstica, apuntando, por tanto, al epicentro del fenómeno de la violencia estructural contra la mujer, y se centra en las causas y no en los efectos.
Por esta razón los objetivos y contenidos del programa no deben tener un carácter autobiográfico, o lo que es lo mismo, una concepción de la violencia contra la mujer, como un problema psicológico que afecta a agredidas y agresores, porque eso es, precisamente, la condición necesaria para que sea imposible combatir la violencia doméstica como un fenómeno universal, o generar una comprensión estructural adecuada de los valores que producen violencia y discriminación contra la mujer.
Las habilidades sociales dependen de un contexto de interpretación, en sí mismas carecen de valor: así, por ejemplo, llevarse algo a rastras es la idea de matrimonio para los yanomamos de la selva brasileña. Todos sabemos identificar futuras relaciones violentas, pero de lo que se trata es de prevenir. Modificar modos-de-ser y sentirse (causas) no es lo mismo que modificar conductas (efectos). Recuerden que el aprendizaje y el aprehendizaje no siguen los mismos patrones.
Se nos olvida, además, que las alumnas y los alumnos saben reconocer las actitudes machistas y violentas. Pero siguen generando relaciones complementarias negativas (dominio/sumisión) que subordinan a la mujer, porque desde una perspectiva de valores culturales, el individuo es trascendido por la relación: ser madre, ser esposa, ser padre, ser marido, etc., y por las funciones sociales atribuidas a cada sexo.
De nada sirve, pues, un programa que no incide en el sistema de relaciones, sino que sigue considerando el maltrato desde una perspectiva reduccionista del yo y sus conductas.
¿Significa esto que no se tiene en cuenta la experiencia cotidiana de los alumnos?
Por supuesto que no.
Tercera: La metodología consiste en tomar como punto de partida la experiencia cotidiana de los alumnos para conectarla con el sistema de valores culturales que la hacen posible, de tal modo que los alumnos reconocen esos valores en ellos mismos y en los demás, lo que contribuye de manera decisiva a modificarlos, comprender los impulsos, biológica y socialmente inducidos, que tienen que ver con las relaciones de amor y de familia, y denunciar citaciones de violencia contra la mujer que ocurren a su alrededor.
Si queremos prevenir la violencia doméstica tenemos que actuar sobre las causas, y como éstas tienen que ver con los modos de ser y de sentir las relaciones de género en el interior de una sociedad y de una cultura, entonces tenemos crear estrategias que pasan por la generación de modelos de intervención cultural, que es precisamente otra de las novedades que este programa presenta (la cuarta).
Pero la novedad va más allá, porque lejos de ser un programa dicotómico en el que se sitúa a los alumnos ante una disyuntiva clara: elegir un tipo de relación de género no sexista u otro que perpetúa la estructura de complementariedad negativa entre lo masculino (dominio) y lo femenino (subordinación), esperando que los alumnos elijan la opción primera, asume sin reservas que aunque esta sea la opción asumida racionalmente, emocionalmente se decantan por la segunda.
Como dicen Reyna y Farley (2007) el modelo de decisión dicotómica se fundan en teorías sobre los procesos de decisión denominadas “estructuras de la decisión conductual” o “teoría de actualización razonada” y se basan en el presupuesto de que los adolescentes van a poner en una balanza equitativa riesgos y beneficios y que su comportamiento obedecerá entonces ala decisión racional.
Pero obvian un dato muy importante: los cerebros adolescentes tienden a conceder más peso a los beneficios y menos a los perjuicios, por lo que se dejan arrastrar más por sus emociones que por las razones. No podemos negar que los efectos químicos del enamoramiento son más poderosos que cualquier principio racional que intente advertir sobre las funestas consecuencias biológicas (celos, depresión, etc) y socioculturales que puede arrastrar.(subordinación de la mujer a través de su reducción a los papeles de madre y esposa).
Las zonas del cerebro que más tarde se desarrollan (maduran) son las que están asociadas a las funciones cerebrales que implican actividades como: planificación, razonamiento y control de impulsos (no hasta los primeros años de adultos).
Investigadores EEUU de las Univ. De California en S. Francisco, de la Univ. De Illinois de Chicago, del Instituto Nacional de Salud Menta, establecen la alternativa de ayudar a los adolescentes a que piensen más como los adultos, de manera más intuitiva.
Aunque parezca contrario a Piaget creador de la psicología del desarrollo: los niños son intuitivos y se desarrollan a adultos analíticos, considero que más que una oposición se trataría de un sincretismo, ya que aunque los adultos desarrollen un cerebro analítico, es cierto que por eficacia electiva: como en antropología con los hábitos, no pueden estar continuamente revalorizando y decidiendo, por lo que crean, a través de los valores, sistemas de respuestas inmediatas. Y eso es lo que he pretendido hacer con mi programa.
- No sopesar riesgos y beneficios, sino reducir beneficios y compararlos con otros beneficios de otras alternativas. No tanto qué malas son esas relaciones sino qué tipo de relaciones son mejores.
- Como dice Aristóteles, los jóvenes carecen de experiencia, eso significa que les cuesta entender la idea de “consecuencias dañinas”… Hay que centrarse en las consecuencias, mediante la crítica de los tópicos que favorecen las relaciones de riesgo y ayudar a que ellos alcancen las conclusiones oportunas. Esto hace que estas decisiones se fijen de manera más duradera.
- Sería ideal que el contexto: normas familiares, medios de comunicación, programas de educación, contenidos conceptuales y actividades por parte del alumnado, refuercen este modelo construido por el alumno.
- Asimismo, dado que hay que controlar y revisar su sistema de relaciones y conductas, habría que implicar a los padres.
- Además, hay que ayudarles a que se comprometan consigo mismos a través de la lucha contra la violencia sobre la mujer.
Quinta: Tiene en cuenta la realidad del profesorado, sus intereses, motivaciones y formación.
Por eso, está diseñado para que pueda ser impartido por monitores externos o por el propio profesorado que ejerce la tutoría.
Como las tutorías pueden recaer en cualquiera y la formación es muy variada, el manual del profesor ofrece una amplia información que cubre muchas disciplinas distintas conformando un entramado contextual que explica diacrónica y sincrónicamente, las causas biológicas, sociales y culturales que subyacen a la violencia estructural contra la mujer.
Si te fijas en el índice, se te ofrece una amplísima base de información en áreas que tú no dominas o dominas menos, en relación con todas las demás áreas, por lo que te facilitará mucho la labor de comprender y desarrollar el programa de tutoría desde tu propia área de conocimiento.
miércoles, 17 de noviembre de 2010
sábado, 3 de abril de 2010
Todo sigue igual
El otro día (24/03/2010) estuve escuchando en el telediario las conclusiones de un informe que habían hecho el Ministerio de Igualdad y el de Interior acerca de la lucha contra las redes de prostitución: precisamente, en estos momentos me encuentro inmerso en una investigación sobre la prostitución y la violencia contra la mujer. Me quedó un regusto amargo y no por la noticia en sí, sino porque desde hace algún tiempo espero tener noticias del Ministerio de Igualdad referidas al sistema educativo.
No puedo por menos que seguir sorprendiéndome de la falta de recursos, voluntad, conocimientos, o lo que sea, tanto de las personas que toman decisiones como de las que asesoran.
¿Qué queréis que os diga? Cada día que pasa me queda una sensación más profunda de oportunidad perdida.
Que se esté violando sistemáticamente la “Ley Integral” que obliga a tomar medidas estructurales contra la violencia de género en el sistema educativo, ya no me extraña. Que siga habiendo un desconocimiento tremendo acerca de los problemas que sufre “la mujer” en el mundo, en general, y en esta sociedad, en particular, tampoco me extraña. Que por ignorancia, dejadez, intereses, etc., se permita que se atente continuamente contra la dignidad de la mujer por parte de curas-oscuros-de-manos-largas; beatos-ignorantes-de-moral-tiránica; políticos-idólatras-de- neuronas-fáciles, etc., me lo puedo esperar. Pero que en pleno 2010 no se haya tomado la determinación de actuar sobre el sistema educativo como parte de una estrategia esencial contra la violencia de género… eso sigo sin entenderlo.
Pero vamos a ver, es barato, les puede proporcionar mucha publicidad favorable y puede hacer un bien enorme. ¿Qué más quieren?
Sí, ya sé que me van a decir que el Ministerio de Igualdad ha puesto en marcha los premios Irene, que el Instituto de la Mujer de la Región de Murcia ha contratado (no se sabe por cuánto) el programa de la “Máscara del amor”, y no digo yo que no sean buenas acciones: a falta de pan…, pero lo cierto es que estas medidas no son suficientes y, además, tienen un efecto más publicitario que educativo. Es como si nuestras autoridades competentes agotasen todos su recursos económicos e intelectuales en campañas publicitarias, como la reciente de la "tarjeta roja". Un simple comentgario a colación: esta campaña, como tantas otras, me parecen de una inmoralidad absoluta. Lo siento, pero es así. Estamos hablando de un fenómeno muy grave, que no remite, que se asienta en un sistema de valores intocable que, además se radicaliza en determinadas posiciones y, sin embargo, seguimos tratándolo publicitariamente, como si de la venta de un produto se tratara, un p`roducto que ni tan siquiera tiene demanda, porque nuestras autoridades ¿competenes? no han sabido crear dicha demanda. Pero lo peor de todo es que dentro de una generación seguiremos así.
Soy consciente de que con estas palabras no gano adeptos, pero les aseguro a las autoridades competentes que a la hora de intervenir en educación, y si se quiere ser efectivo, se debe desarrollar una estrategia que se expanda por toda la estructura del propi sistema.
Los pasos son muy claros:
1. Contar con un programa integral de intervención que abarque todas las dimensiones cotidianas del quehacer educativo: tutorías, actividades extraescolares, contenidos de las asignaturas, y que tenga en cuenta la realidad de los IES.
2. Que el tema de la igualdad entre los “géneros”, la autonomía de la mujer y la violencia doméstica, no sea tratado transversalmente, sino nuclearmente.
3. Que se cuente con un programa de formación para el profesorado, ya que es muy importante que SEPAMOS de qué se está hablando.
Pongamos algunos ejemplos extraídos de los cursos que doy a profesores, policías, alumnos universitarios (Máster de Género)…
a) La inmensa mayoría piensan que la Ley Integral es injusta, aunque no saben nada de esa ley.
b) La inmensa mayoría consideran que la mujer se aprovecha de esa Ley, "tributaria del feminismo radical", para “machacar” al hombre: denuncias falsas, beneficios en la separación, venganzas personales…
c) La inmensa mayoría tienen un desconocimiento absoluto de qué es la violencia contra la mujer desde una perspectiva cultural y social.
d) La inmensa mayoría mantienen unos sistemas de valores de dominación y subordinación de lo femenino frente a lo masculino y no son conscientes de ello.
Y esto ocurre tanto en mujeres como en hombres, tanto en jóvenes como en no tan jóvenes.
e) La inmensa mayoría está a favor de la "igualdad" entre mujeres y hombres, pero siguen manteniendo los valores tradicionales asociados a las relaciones entre la masculinidad y la femenidad, que subordinan a la mujer con respectio al hombre.
d) Etc.
4. Introducir estos programas en los centros educativos con personal externo e interno.
No se debe dejar el desarrollo de este programa exclusivamente al arbitrio del profesorado de los centros. No se nos puede olvidar que un centro educativo no es una "sociedad" ideal, sino un reflejo de la sociedad real y no nos debe sorprender que en la mayoría de ellos ni tan siquiera se vea la violencia contra la mujer como un problema social, y mucho menos cultural.
5. Introducir todas estas estrategias, contenidos, etc. en la formación del futuro profesorado a través del máster correspondiente.
Pero, pro favor, hay que asegurarse de que esto lo lleve a cabo personal auténticamente cualificado, que lo hay, pero por desgracia también abunda lo contrario: los que aprovechan la coyuntura para conseguir beneficios académicos, económicos, etc., y, por desgracia, son los que más salen en la foto.
Seguimos en el mismo sitio y parece ser que por mucho tiempo.
Un saludo.
No puedo por menos que seguir sorprendiéndome de la falta de recursos, voluntad, conocimientos, o lo que sea, tanto de las personas que toman decisiones como de las que asesoran.
¿Qué queréis que os diga? Cada día que pasa me queda una sensación más profunda de oportunidad perdida.
Que se esté violando sistemáticamente la “Ley Integral” que obliga a tomar medidas estructurales contra la violencia de género en el sistema educativo, ya no me extraña. Que siga habiendo un desconocimiento tremendo acerca de los problemas que sufre “la mujer” en el mundo, en general, y en esta sociedad, en particular, tampoco me extraña. Que por ignorancia, dejadez, intereses, etc., se permita que se atente continuamente contra la dignidad de la mujer por parte de curas-oscuros-de-manos-largas; beatos-ignorantes-de-moral-tiránica; políticos-idólatras-de- neuronas-fáciles, etc., me lo puedo esperar. Pero que en pleno 2010 no se haya tomado la determinación de actuar sobre el sistema educativo como parte de una estrategia esencial contra la violencia de género… eso sigo sin entenderlo.
Pero vamos a ver, es barato, les puede proporcionar mucha publicidad favorable y puede hacer un bien enorme. ¿Qué más quieren?
Sí, ya sé que me van a decir que el Ministerio de Igualdad ha puesto en marcha los premios Irene, que el Instituto de la Mujer de la Región de Murcia ha contratado (no se sabe por cuánto) el programa de la “Máscara del amor”, y no digo yo que no sean buenas acciones: a falta de pan…, pero lo cierto es que estas medidas no son suficientes y, además, tienen un efecto más publicitario que educativo. Es como si nuestras autoridades competentes agotasen todos su recursos económicos e intelectuales en campañas publicitarias, como la reciente de la "tarjeta roja". Un simple comentgario a colación: esta campaña, como tantas otras, me parecen de una inmoralidad absoluta. Lo siento, pero es así. Estamos hablando de un fenómeno muy grave, que no remite, que se asienta en un sistema de valores intocable que, además se radicaliza en determinadas posiciones y, sin embargo, seguimos tratándolo publicitariamente, como si de la venta de un produto se tratara, un p`roducto que ni tan siquiera tiene demanda, porque nuestras autoridades ¿competenes? no han sabido crear dicha demanda. Pero lo peor de todo es que dentro de una generación seguiremos así.
Soy consciente de que con estas palabras no gano adeptos, pero les aseguro a las autoridades competentes que a la hora de intervenir en educación, y si se quiere ser efectivo, se debe desarrollar una estrategia que se expanda por toda la estructura del propi sistema.
Los pasos son muy claros:
1. Contar con un programa integral de intervención que abarque todas las dimensiones cotidianas del quehacer educativo: tutorías, actividades extraescolares, contenidos de las asignaturas, y que tenga en cuenta la realidad de los IES.
2. Que el tema de la igualdad entre los “géneros”, la autonomía de la mujer y la violencia doméstica, no sea tratado transversalmente, sino nuclearmente.
3. Que se cuente con un programa de formación para el profesorado, ya que es muy importante que SEPAMOS de qué se está hablando.
Pongamos algunos ejemplos extraídos de los cursos que doy a profesores, policías, alumnos universitarios (Máster de Género)…
a) La inmensa mayoría piensan que la Ley Integral es injusta, aunque no saben nada de esa ley.
b) La inmensa mayoría consideran que la mujer se aprovecha de esa Ley, "tributaria del feminismo radical", para “machacar” al hombre: denuncias falsas, beneficios en la separación, venganzas personales…
c) La inmensa mayoría tienen un desconocimiento absoluto de qué es la violencia contra la mujer desde una perspectiva cultural y social.
d) La inmensa mayoría mantienen unos sistemas de valores de dominación y subordinación de lo femenino frente a lo masculino y no son conscientes de ello.
Y esto ocurre tanto en mujeres como en hombres, tanto en jóvenes como en no tan jóvenes.
e) La inmensa mayoría está a favor de la "igualdad" entre mujeres y hombres, pero siguen manteniendo los valores tradicionales asociados a las relaciones entre la masculinidad y la femenidad, que subordinan a la mujer con respectio al hombre.
d) Etc.
4. Introducir estos programas en los centros educativos con personal externo e interno.
No se debe dejar el desarrollo de este programa exclusivamente al arbitrio del profesorado de los centros. No se nos puede olvidar que un centro educativo no es una "sociedad" ideal, sino un reflejo de la sociedad real y no nos debe sorprender que en la mayoría de ellos ni tan siquiera se vea la violencia contra la mujer como un problema social, y mucho menos cultural.
5. Introducir todas estas estrategias, contenidos, etc. en la formación del futuro profesorado a través del máster correspondiente.
Pero, pro favor, hay que asegurarse de que esto lo lleve a cabo personal auténticamente cualificado, que lo hay, pero por desgracia también abunda lo contrario: los que aprovechan la coyuntura para conseguir beneficios académicos, económicos, etc., y, por desgracia, son los que más salen en la foto.
Seguimos en el mismo sitio y parece ser que por mucho tiempo.
Un saludo.
domingo, 10 de enero de 2010
La mujer: custodia y subordinación
Ya dije en su momento (entrada de mayo de 2009), que no iba a hacer ningún juicio de valor acerca del aborto y hoy, tampoco lo voy a hacer. Dos son las razones personales que fundamentan esta decisión:
La primera tiene que ver con el hecho de que soy un hombre, o lo que es lo mismo, que estoy situado en el lado cómodo de la opinión, aquel en el que se puede hablar sin sufrir ninguna de las consecuencias derivadas de nuestras decisiones.
La segunda razón, relacionada con la primera, tiene que ver con el hecho de que tengo un profundo respeto por todas aquellas personas que tienen que decidir desde su propia existencia y destino, y este respeto esencial me lleva, a su vez, a un profundo respeto hacia las propias opciones que toma esa persona.
En consecuencia, y a pesar de los ladridos misóginos y descerebrados de arzobispos, imanes, y demás fauna del bestiario humano, tampoco hoy voy a dar mi opinión acerca del aborto, no soy nadie para darla, e insisto en que sólo se la daría a una amiga, a título personal, y si me lo pidiese.
Pero a estas alturas de la historia de la humanidad (S. XXI), me pregunto por qué somos tan ruines, ignorantes, injustos y peligrosos para las mujeres: todo discurso acerca del aborto oculta un dominio sobre la mujer y una negación de la misma como sujeto ético y político autónomo.
¿Por qué nadie habla de qué significa la maternidad y la paternidad desde una perspectiva social y cultural? ¿Por qué nadie dice nada acerca de cómo afecta la maternidad y la paternidad a la mujer y al hombre, en lo que se refiere a su vida cotidiana como persona?
Todos sabemos que no es lo mismo ser madre que ser padre, que al seguir siendo el hombre el sujeto social y cultural dominante, todo lo que se le pide es una paternidad pública responsable: amor, reconocimiento, sustento. ¡Y nada más!
Mientras, la mujer continua siendo un sujeto social y cultural subordinado a la maternidad y desde esta perspectiva queda subordinada a su propia función biológica. Lo que se le exige es: amor, comprensión, sustento y renuncia. ¡Nada más y nada menos!
Por decirlo de una manera muy simple: tenemos todo un sistema de creencias (religiosas y/o laicas) que reducen a la mujer a un papel de madre y esposa, por lo que entonces es “normal” que pase inadvertido el hecho de que cuando una mujer se case o tenga un hijo, deba abandonar su trabajo (completa o parcialmente), para dedicarse a su familia (eso es lo que espera la sociedad de ellas), o deba dedicarse al cuidado de mayores dependientes (incluyendo a sus propias parejas).
A modo de recordatorio:
Para el 64,6% de los españoles es ideal que en una familia los dos cónyuges trabajen fuera de casa, mientras que el ¡33,4%! considera que la mujer debe estar siempre en casa o, al menos, menos horas fuera de casa que el marido, pues debe ocuparse de las labores del hogar.
Pero, y a pesar de ese 64, 6% que afirma que es ideal que la mujer trabaje fuera de casa, ¡más del 80%! de la población española considera que la función propia de la mujer es “ser madre”.
Así nos encontramos con que a pesar de lo avanzados que creemos ser, la realidad es que:
- El 72% de las mujeres trabajadoras tienen jornada parcial para poder dedicarse al cuidado de menores y mayores dependientes.
- El porcentaje de mujeres que abandonan el mercado de trabajo aduciendo motivos familiares supera por muchísimo al de los hombres: más del 95% para ella, menos de 5% para ellos.
- El 22% de las mujeres empresarias afirman que su pareja es el mayor lastre para su labor profesional.
Y así podríamos seguir analizando todas las sociedades a lo largo y ancho de este mundo para ver que la situación de la mujer es bastante vulnerable en comparación con la de los hombres: economía (sueldos, dobles jornadas de trabajo), familia, violencia (violaciones, violencia conyugal, acoso,…) doble moral, política (distribución del poder), religiones, etc., etc.,… distintos espacios en los que la mujer SIEMPRE SALE PERDIENDO con respecto al hombre.
Además, con unos valores de dominación masculina y una sociedad de subordinación femenina, es “normal” que algunos hombres (demasiados, por desgracia) se crean amos y señores de las mujeres con las que mantienen relaciones, con lo que las agresiones: físicas, psicológicas, sexuales y económicas estarían justificadas para ellos.
Y si no que se lo digan al arzobispo de Granada cuando legitima la violencia contra las mujeres que hayan abortado. Para quien no lo sepa este individuo afirmó públicamente que cuando una mujer aborta le está dando licencia absoluta al hombre para que abuse de su cuerpo.¡Y nadie lo acusa, juzga y encarcela! ¿Dónde está el Ministerio de Igualdad?
A ver si empezamos a asumir que estamos en un mundo en el que la mujer debe ser protegida a toda costa y que dicha protección no consiste en custodiarla, velarla y subordinarla, sino en reconocer y respetar sus opciones y decisiones como sujetos éticos y políticos autónomos.
Debemos crear una realidad en la que esto sea posible, en el que cada mujer pueda decidir por sí misma y desde sí misma, qué es lo que quiere ser.
La primera tiene que ver con el hecho de que soy un hombre, o lo que es lo mismo, que estoy situado en el lado cómodo de la opinión, aquel en el que se puede hablar sin sufrir ninguna de las consecuencias derivadas de nuestras decisiones.
La segunda razón, relacionada con la primera, tiene que ver con el hecho de que tengo un profundo respeto por todas aquellas personas que tienen que decidir desde su propia existencia y destino, y este respeto esencial me lleva, a su vez, a un profundo respeto hacia las propias opciones que toma esa persona.
En consecuencia, y a pesar de los ladridos misóginos y descerebrados de arzobispos, imanes, y demás fauna del bestiario humano, tampoco hoy voy a dar mi opinión acerca del aborto, no soy nadie para darla, e insisto en que sólo se la daría a una amiga, a título personal, y si me lo pidiese.
Pero a estas alturas de la historia de la humanidad (S. XXI), me pregunto por qué somos tan ruines, ignorantes, injustos y peligrosos para las mujeres: todo discurso acerca del aborto oculta un dominio sobre la mujer y una negación de la misma como sujeto ético y político autónomo.
¿Por qué nadie habla de qué significa la maternidad y la paternidad desde una perspectiva social y cultural? ¿Por qué nadie dice nada acerca de cómo afecta la maternidad y la paternidad a la mujer y al hombre, en lo que se refiere a su vida cotidiana como persona?
Todos sabemos que no es lo mismo ser madre que ser padre, que al seguir siendo el hombre el sujeto social y cultural dominante, todo lo que se le pide es una paternidad pública responsable: amor, reconocimiento, sustento. ¡Y nada más!
Mientras, la mujer continua siendo un sujeto social y cultural subordinado a la maternidad y desde esta perspectiva queda subordinada a su propia función biológica. Lo que se le exige es: amor, comprensión, sustento y renuncia. ¡Nada más y nada menos!
Por decirlo de una manera muy simple: tenemos todo un sistema de creencias (religiosas y/o laicas) que reducen a la mujer a un papel de madre y esposa, por lo que entonces es “normal” que pase inadvertido el hecho de que cuando una mujer se case o tenga un hijo, deba abandonar su trabajo (completa o parcialmente), para dedicarse a su familia (eso es lo que espera la sociedad de ellas), o deba dedicarse al cuidado de mayores dependientes (incluyendo a sus propias parejas).
A modo de recordatorio:
Para el 64,6% de los españoles es ideal que en una familia los dos cónyuges trabajen fuera de casa, mientras que el ¡33,4%! considera que la mujer debe estar siempre en casa o, al menos, menos horas fuera de casa que el marido, pues debe ocuparse de las labores del hogar.
Pero, y a pesar de ese 64, 6% que afirma que es ideal que la mujer trabaje fuera de casa, ¡más del 80%! de la población española considera que la función propia de la mujer es “ser madre”.
Así nos encontramos con que a pesar de lo avanzados que creemos ser, la realidad es que:
- El 72% de las mujeres trabajadoras tienen jornada parcial para poder dedicarse al cuidado de menores y mayores dependientes.
- El porcentaje de mujeres que abandonan el mercado de trabajo aduciendo motivos familiares supera por muchísimo al de los hombres: más del 95% para ella, menos de 5% para ellos.
- El 22% de las mujeres empresarias afirman que su pareja es el mayor lastre para su labor profesional.
Y así podríamos seguir analizando todas las sociedades a lo largo y ancho de este mundo para ver que la situación de la mujer es bastante vulnerable en comparación con la de los hombres: economía (sueldos, dobles jornadas de trabajo), familia, violencia (violaciones, violencia conyugal, acoso,…) doble moral, política (distribución del poder), religiones, etc., etc.,… distintos espacios en los que la mujer SIEMPRE SALE PERDIENDO con respecto al hombre.
Además, con unos valores de dominación masculina y una sociedad de subordinación femenina, es “normal” que algunos hombres (demasiados, por desgracia) se crean amos y señores de las mujeres con las que mantienen relaciones, con lo que las agresiones: físicas, psicológicas, sexuales y económicas estarían justificadas para ellos.
Y si no que se lo digan al arzobispo de Granada cuando legitima la violencia contra las mujeres que hayan abortado. Para quien no lo sepa este individuo afirmó públicamente que cuando una mujer aborta le está dando licencia absoluta al hombre para que abuse de su cuerpo.¡Y nadie lo acusa, juzga y encarcela! ¿Dónde está el Ministerio de Igualdad?
A ver si empezamos a asumir que estamos en un mundo en el que la mujer debe ser protegida a toda costa y que dicha protección no consiste en custodiarla, velarla y subordinarla, sino en reconocer y respetar sus opciones y decisiones como sujetos éticos y políticos autónomos.
Debemos crear una realidad en la que esto sea posible, en el que cada mujer pueda decidir por sí misma y desde sí misma, qué es lo que quiere ser.
viernes, 6 de noviembre de 2009
Jornadas contra la violencia doméstica
Quiero presentaros las Jornadas que he realizado contra la violencia Doméstica para los Instituos de Murcia y para la Universidad.
Hay que tener en cuenta que estas Jornadas forman parte de un programa integral de intervención en los institutos en el que he estado trabajando los últimos tres años y que ya he finalizado.
Ya os hablé de él y, desde entonces, nada nuevo hay.
Tanto la Concejalía de Sanidad, como la de Bienestar Social han mostrado un interés especial en apoyar este programa(la parte correspondiente al Programa de Tutoría), que ha recibido los informes favorables del personal técnico de ambas concejalías, además de una mención honorífica por parte del Ministerio de Igualdad y del Ministerio de Educación, pero, por lo visto, se necesitan 7 u 8 mil euros para ponerlo en marcha en los centros dependientes del Ayuntamiento de Murcia y, claro, parece ser qyue para eso no se consigue finaciación...
Bueno, aquí tenéis el prgograma de las Jornadas. Espero que os guste y que os acerquéis a participar.
Aprovecho para agradecer a todas las personas que colaboran conmigo en la organización y desarrollo de estas Jornadas, incluyendo a todas las personas (grandes especialistas) que van a dar conferencias y van a aportar sus creaciones artísticas sin percibir nada a cambio, salvo la participación en un proyecto con el que se ven (nos vemos) comprometidos.
II Jornadas Contra la Violencia de Género de los IES y la Universidad de Murcia
Título: Una aproximación crítica al fenómeno de la violencia contra la mujer en la sociedad española: logros y retos.
Tras casi 5 años desde la aparición de la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral Contra la Violencia de Género, ya va siendo hora de que éste fenómeno sea conocido en la sociedad en todas sus dimensiones.
Estamos demasiado acostumbrados a pensar en la violencia contra la mujer desde una perspectiva reduccionista, aunque terriblemente trágica, que se centra en los casos de muerte, de los que en demasiadas ocasiones se hace puro espectáculo. Pero lo cierto es que la violencia de género hunde sus raíces en unos modos de organización social y unos modos de pensarnos y sentirnos en el interior de las relaciones de pareja que convierten a la mujer en un sujeto subordinado.
Desde estas Jornadas pretendemos ofrecer al alumnado en particular y a la sociedad en general una visión global del fenómeno de la violencia de género, desde la palabra de las personas que trabajan en este ámbito y desde las imágenes con las que una serie de artistas presentes y futuros quieren movernos a la reflexión.
Pero además, queremos que dicha visión no sea ni estática ni complaciente, sino tremendamente crítica y, por ello, no sólo pretendemos ofrecer una perspectiva del trabajo que desde distintos ámbitos: sanitario, judicial, educativo, psicoterapéutico, universitario, policial, político, etc., se está realizando, sino también una aproximación crítica que nos muestren los problemas, carencias y retos con los que tenemos, y tendremos, que enfrentarnos si queremos (si fuera posible) erradicar la violencia de género como fenómeno estructural.
Por último, y precisamente por este objetivo ideal, utópico y creemos que posible, la concienciación y la sensibilización se van a conformar como el horizonte final de estas Jornadas, porque somos conscientes de que, sea como fuere, la erradicación de la violencia contra las mujeres pasa por el hecho de que en un futuro seamos capaces de pensar en una sociedad sin violencia (económica, política, física, psicológica, familiar…) de género.
Colaboran
- Delegación del Gobierno en la Región de Murcia.
- Vicerrectorado de Extensión Universitaria.
- Concejalía de Bienestar Social, Área de la Mujer. Ayuntamiento de Murcia
- AIEMUM (Asociación de Intercambio de Estudiantes de Medicina de la Universidad de Murcia)
- CEUM (Consejo de Estudiantes de la Universidad de Murcia)
- Dña. Francisca Munuera (Delegación del Gobierno)
- Dña. Juana Herreros (Concejalía de Bienestar Social, Área de la Mujer)
- Doña. Carmen Romero (Profesora del Departamento de Dibujo)
- Doña. Asunción Pérez (Profesora del Departamento de Dibujo)
- Dña. Eva Santos (Profesora de Bellas Artes)
- Dña. Genoveva Aparicio Sierra (Alumna ADE)
- D. Rubén Antonio Jiménez Ros (CEUM)
- Dña. Diana Gandhour Fabre (Alumna de Medicina)
IES QUE PARTICIPAN
- IES Infante D. Juan Manuel (Murcia)
- IES Saavedra Fajardo (Murcia)
- IES Alfonso X (Murcia)
- IES La Flota (Murcia)
- IES Ramón y Cajal (Murcia)
- IES Salvador Sandoval (Las Torres de Cotillas)
- IES de Alquerías (Alquerías)
- IES Poeta Sánchez Bautista (Llano de Brujas)
Las Jornadas se desarrollarán de modo paralelo con dos programas distintos: uno para universitarios que se celebrarán en el Paraninfo de la Universidad (16 a 18 de noviembre) y otro a alumnos de IES (16 a 20 de noviembre) que se celebrarán en el salón de actos del Edificio Moneo.
UNIVERSIDAD
DÍA 16 DE NOVIEMBRE
10.00h. Inauguración. D. Rafael González Tovar.
Delegado del Gobierno para la Región de Murcia
Mañana
10:30 h. Conferencia inaugural.
-Dña. Rosa María Peris Cervera. Directora General del Instituto de la Mujer. Ministerio de Igualdad.
12:00h. Conferencia
Dña. Gloria Virginia Bombín Palomar. Jueza del Juzgado de Violencia contra la Mujer nº 2 de Murcia.
"La Ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género”
Tarde
17:00 h. Conferencia
Dña. Marina Tourné (Médico de Atención Primaria)
“Aproximación a la Violencia contra la mujer: Contribución desde los servicios sanitarios”.
18:00h h. Inauguración de la Exposición en el Claustro de la Universidad.
D.Guillermo Díaz Baños. Vicerrector de Extensión Universitaria. Universidad de Murcia
DÍA 17 DE NOVIEMBRE
Mañana
10:30h. Conferencia
Dña. María de los Ángeles Miñarro (Psicóloga de la Oficina de Asistencia a Víctimas de Delitos. Juzgado de Cartagena y del Dispositivo 112 para la Violencia Familiar)
“Intervención Psicológica con víctimas de Violencia Familiar: Presente y futuro".
12:00h. Conferencia
Dña. Teresa Vicente. (Profesora Facultad de Derecho. Universidad de Murcia)
“Derechos Humanos y violencia de género”.
Tarde
17:00h. Mesa Redonda (Alumnas)
- Dña. Diana Gandhour Fabre (4º de Medicina)
- Dña. María Francisca Padilla Rodríguez (Estudiante de 5º de Psicología)
- Dña. Irene Hernández Sánchez (4º de Sociologia)
18:15 h. Concierto a cargo de la Coral DeMúsica Ensemble
Dirige: Dña. María de los Ángeles Zapata
DÍA 18 DE NOVIEMBRE
Mañana
10:00 h. Conferencia
Dña. Francisca Munuera. (Jefa de la Unidad de Coordinación contra la Violencia sobre la Mujer - Delegación del Gobierno)
“Políticas para la erradicación de la violencia de género”
11:30 h. Conferencia:
D. Javier Ortega. Profesor de instituto y autor de La soledad de Mae. Una investigación antropológica sobre la violencia doméstica.
“Los contextos de la violencia contra la mujer. ¿Cómo abordarlos desde el sistema educativo?
12.45h. Acto de Clausura.
PROGRAMA PARA LOS I.E.S.
Lugar: Salón de Actos Edificio Moneo. Murcia
DÍA 16 DE NOVIEMBRE
10.00h. Inauguración. D. Rafael González Tovar.
Delegado del Gobierno para la Región de Murcia
10:30 h. Conferencia inaugural.
-D. Miguel Lorente Acosta (Delegado del Gobierno para la Violencia de Género). Paraninfo de la Universidad de Murcia
12:30h. Inauguración a cargo de Dña. Mª Carmen Pelegrín (Concejala de Bienestar Social) de la Exposición de obras de los alumnos y del profesorado en la Sala de Exposiciones de El Carmen.
DÍA 17 DE NOVIEMBRE
10 h: Presentación de las Jornadas
Dña. Maruja Pelegrín. Concejala Bienestar Social. Ayuntamiento de Murcia.
10:30 h.: Conferencia
Dña. Juana Herreros Bustamante. Área de Mujer. Concejalía de Bienestar Social. Ayuntamiento de Murcia.
“Relación amorosa y violencia de género".
12:30h. Visita a la Exposición de obras de los alumnos y del profesorado en la Sala de Exposiciones de El Carmen.
DÍA 18 DE NOVIEMBRE
10:30h.: Conferencia
Guardia Civil (Equipos de Mujer y Menor-EMUME), Cuerpo Nacional de Policía (Servicio Atención a Familia-SAF) y Equipo de atención y Protección a la familia de Policia Local-Murcia ( EPAF).
“Actuación Policial ante la Violencia de Género”.
12:30h. Visita a la Exposición de obras de los alumnos y del profesorado en la Sala de Exposiciones de El Carmen.
DÍA 19 DE NOVIEMBRE
10:30h.: Conferencia
D. Javier Ortega: Doctor en Filosofía y profesor de instituto.
“Los contextos de la violencia contra la mujer”
12:30h. Visita a la Exposición de obras de los alumnos y del profesorado en la Sala de Exposiciones de El Carmen.
DÍA 20 DE NOVIEMBRE
10:30h.: Conferencia.
Dña. Lola López Mondéjar (Psicoanalista y escritora)
"Pegarse/des-pegarse: vicisitudes del vínculo amoroso"
12:30h. Visita a la Exposición de obras de los alumnos y del profesorado en la Sala de Exposiciones de El Carmen.
Os espero.
Hay que tener en cuenta que estas Jornadas forman parte de un programa integral de intervención en los institutos en el que he estado trabajando los últimos tres años y que ya he finalizado.
Ya os hablé de él y, desde entonces, nada nuevo hay.
Tanto la Concejalía de Sanidad, como la de Bienestar Social han mostrado un interés especial en apoyar este programa(la parte correspondiente al Programa de Tutoría), que ha recibido los informes favorables del personal técnico de ambas concejalías, además de una mención honorífica por parte del Ministerio de Igualdad y del Ministerio de Educación, pero, por lo visto, se necesitan 7 u 8 mil euros para ponerlo en marcha en los centros dependientes del Ayuntamiento de Murcia y, claro, parece ser qyue para eso no se consigue finaciación...
Bueno, aquí tenéis el prgograma de las Jornadas. Espero que os guste y que os acerquéis a participar.
Aprovecho para agradecer a todas las personas que colaboran conmigo en la organización y desarrollo de estas Jornadas, incluyendo a todas las personas (grandes especialistas) que van a dar conferencias y van a aportar sus creaciones artísticas sin percibir nada a cambio, salvo la participación en un proyecto con el que se ven (nos vemos) comprometidos.
II Jornadas Contra la Violencia de Género de los IES y la Universidad de Murcia
Título: Una aproximación crítica al fenómeno de la violencia contra la mujer en la sociedad española: logros y retos.
Tras casi 5 años desde la aparición de la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral Contra la Violencia de Género, ya va siendo hora de que éste fenómeno sea conocido en la sociedad en todas sus dimensiones.
Estamos demasiado acostumbrados a pensar en la violencia contra la mujer desde una perspectiva reduccionista, aunque terriblemente trágica, que se centra en los casos de muerte, de los que en demasiadas ocasiones se hace puro espectáculo. Pero lo cierto es que la violencia de género hunde sus raíces en unos modos de organización social y unos modos de pensarnos y sentirnos en el interior de las relaciones de pareja que convierten a la mujer en un sujeto subordinado.
Desde estas Jornadas pretendemos ofrecer al alumnado en particular y a la sociedad en general una visión global del fenómeno de la violencia de género, desde la palabra de las personas que trabajan en este ámbito y desde las imágenes con las que una serie de artistas presentes y futuros quieren movernos a la reflexión.
Pero además, queremos que dicha visión no sea ni estática ni complaciente, sino tremendamente crítica y, por ello, no sólo pretendemos ofrecer una perspectiva del trabajo que desde distintos ámbitos: sanitario, judicial, educativo, psicoterapéutico, universitario, policial, político, etc., se está realizando, sino también una aproximación crítica que nos muestren los problemas, carencias y retos con los que tenemos, y tendremos, que enfrentarnos si queremos (si fuera posible) erradicar la violencia de género como fenómeno estructural.
Por último, y precisamente por este objetivo ideal, utópico y creemos que posible, la concienciación y la sensibilización se van a conformar como el horizonte final de estas Jornadas, porque somos conscientes de que, sea como fuere, la erradicación de la violencia contra las mujeres pasa por el hecho de que en un futuro seamos capaces de pensar en una sociedad sin violencia (económica, política, física, psicológica, familiar…) de género.
Colaboran
- Delegación del Gobierno en la Región de Murcia.
- Vicerrectorado de Extensión Universitaria.
- Concejalía de Bienestar Social, Área de la Mujer. Ayuntamiento de Murcia
- AIEMUM (Asociación de Intercambio de Estudiantes de Medicina de la Universidad de Murcia)
- CEUM (Consejo de Estudiantes de la Universidad de Murcia)
- Dña. Francisca Munuera (Delegación del Gobierno)
- Dña. Juana Herreros (Concejalía de Bienestar Social, Área de la Mujer)
- Doña. Carmen Romero (Profesora del Departamento de Dibujo)
- Doña. Asunción Pérez (Profesora del Departamento de Dibujo)
- Dña. Eva Santos (Profesora de Bellas Artes)
- Dña. Genoveva Aparicio Sierra (Alumna ADE)
- D. Rubén Antonio Jiménez Ros (CEUM)
- Dña. Diana Gandhour Fabre (Alumna de Medicina)
IES QUE PARTICIPAN
- IES Infante D. Juan Manuel (Murcia)
- IES Saavedra Fajardo (Murcia)
- IES Alfonso X (Murcia)
- IES La Flota (Murcia)
- IES Ramón y Cajal (Murcia)
- IES Salvador Sandoval (Las Torres de Cotillas)
- IES de Alquerías (Alquerías)
- IES Poeta Sánchez Bautista (Llano de Brujas)
Las Jornadas se desarrollarán de modo paralelo con dos programas distintos: uno para universitarios que se celebrarán en el Paraninfo de la Universidad (16 a 18 de noviembre) y otro a alumnos de IES (16 a 20 de noviembre) que se celebrarán en el salón de actos del Edificio Moneo.
UNIVERSIDAD
DÍA 16 DE NOVIEMBRE
10.00h. Inauguración. D. Rafael González Tovar.
Delegado del Gobierno para la Región de Murcia
Mañana
10:30 h. Conferencia inaugural.
-Dña. Rosa María Peris Cervera. Directora General del Instituto de la Mujer. Ministerio de Igualdad.
12:00h. Conferencia
Dña. Gloria Virginia Bombín Palomar. Jueza del Juzgado de Violencia contra la Mujer nº 2 de Murcia.
"La Ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género”
Tarde
17:00 h. Conferencia
Dña. Marina Tourné (Médico de Atención Primaria)
“Aproximación a la Violencia contra la mujer: Contribución desde los servicios sanitarios”.
18:00h h. Inauguración de la Exposición en el Claustro de la Universidad.
D.Guillermo Díaz Baños. Vicerrector de Extensión Universitaria. Universidad de Murcia
DÍA 17 DE NOVIEMBRE
Mañana
10:30h. Conferencia
Dña. María de los Ángeles Miñarro (Psicóloga de la Oficina de Asistencia a Víctimas de Delitos. Juzgado de Cartagena y del Dispositivo 112 para la Violencia Familiar)
“Intervención Psicológica con víctimas de Violencia Familiar: Presente y futuro".
12:00h. Conferencia
Dña. Teresa Vicente. (Profesora Facultad de Derecho. Universidad de Murcia)
“Derechos Humanos y violencia de género”.
Tarde
17:00h. Mesa Redonda (Alumnas)
- Dña. Diana Gandhour Fabre (4º de Medicina)
- Dña. María Francisca Padilla Rodríguez (Estudiante de 5º de Psicología)
- Dña. Irene Hernández Sánchez (4º de Sociologia)
18:15 h. Concierto a cargo de la Coral DeMúsica Ensemble
Dirige: Dña. María de los Ángeles Zapata
DÍA 18 DE NOVIEMBRE
Mañana
10:00 h. Conferencia
Dña. Francisca Munuera. (Jefa de la Unidad de Coordinación contra la Violencia sobre la Mujer - Delegación del Gobierno)
“Políticas para la erradicación de la violencia de género”
11:30 h. Conferencia:
D. Javier Ortega. Profesor de instituto y autor de La soledad de Mae. Una investigación antropológica sobre la violencia doméstica.
“Los contextos de la violencia contra la mujer. ¿Cómo abordarlos desde el sistema educativo?
12.45h. Acto de Clausura.
PROGRAMA PARA LOS I.E.S.
Lugar: Salón de Actos Edificio Moneo. Murcia
DÍA 16 DE NOVIEMBRE
10.00h. Inauguración. D. Rafael González Tovar.
Delegado del Gobierno para la Región de Murcia
10:30 h. Conferencia inaugural.
-D. Miguel Lorente Acosta (Delegado del Gobierno para la Violencia de Género). Paraninfo de la Universidad de Murcia
12:30h. Inauguración a cargo de Dña. Mª Carmen Pelegrín (Concejala de Bienestar Social) de la Exposición de obras de los alumnos y del profesorado en la Sala de Exposiciones de El Carmen.
DÍA 17 DE NOVIEMBRE
10 h: Presentación de las Jornadas
Dña. Maruja Pelegrín. Concejala Bienestar Social. Ayuntamiento de Murcia.
10:30 h.: Conferencia
Dña. Juana Herreros Bustamante. Área de Mujer. Concejalía de Bienestar Social. Ayuntamiento de Murcia.
“Relación amorosa y violencia de género".
12:30h. Visita a la Exposición de obras de los alumnos y del profesorado en la Sala de Exposiciones de El Carmen.
DÍA 18 DE NOVIEMBRE
10:30h.: Conferencia
Guardia Civil (Equipos de Mujer y Menor-EMUME), Cuerpo Nacional de Policía (Servicio Atención a Familia-SAF) y Equipo de atención y Protección a la familia de Policia Local-Murcia ( EPAF).
“Actuación Policial ante la Violencia de Género”.
12:30h. Visita a la Exposición de obras de los alumnos y del profesorado en la Sala de Exposiciones de El Carmen.
DÍA 19 DE NOVIEMBRE
10:30h.: Conferencia
D. Javier Ortega: Doctor en Filosofía y profesor de instituto.
“Los contextos de la violencia contra la mujer”
12:30h. Visita a la Exposición de obras de los alumnos y del profesorado en la Sala de Exposiciones de El Carmen.
DÍA 20 DE NOVIEMBRE
10:30h.: Conferencia.
Dña. Lola López Mondéjar (Psicoanalista y escritora)
"Pegarse/des-pegarse: vicisitudes del vínculo amoroso"
12:30h. Visita a la Exposición de obras de los alumnos y del profesorado en la Sala de Exposiciones de El Carmen.
Os espero.
viernes, 11 de septiembre de 2009
¿Cuándo en Educación?
Aproximarnos al fenómeno de la violencia contra la mujer es siempre una tarea ardua, tanto por la complejidad del tema como por la cantidad de prejuicios que suelen rodear e incluso oscurecer esta cuestión.
Vivimos en un mundo de violencia, y eso nadie puede negarlo. La encontramos a nuestro alrededor: en la calle, en las familias, en los institutos, en la sociedad en general, desplegándose cotidianamente a través de conductas, actitudes, y prejuicios que nos invaden y nos convierten unas veces en víctimas, otras en agresores, las más en cómplices o en testigos. ¿Quién de nosotros no ha sufrido “en carne propia o ajena” una experiencia cotidiana de violencia en el aula o en el instituto?
¿Es un déficit de las estrategias para las relaciones interpersonales? ¿Es el resultado esperable de una especie que ejerce un dominio despótico e irresponsable en el mundo? ¿Es la causa de vivir en familias desestructuradas? ¿Es la consecuencia de un estilo de vida vertiginoso que nos “promete” un éxito fácil y rápido?
De todo un poco hay.
Sea como fuere, y esto lo sabemos muy bien los profesores, la violencia se convierte cada vez más en un recurso fácil e inmediato que se utiliza para imponer criterios, valores, ideas y voluntades; un instrumento cotidiano que regula las relaciones entre las personas y que atenta contra su integridad física, psíquica, económica y sexual.
¿Qué podemos decir objetivamente de la violencia? (José Sanmartín, 2004)
1. Que durante la adolescencia es cuando aparecen conductas asociadas a comportamientos antisociales: sobre los 13 años para ellos y sobre los 14 para ellas, y desaparecen normalmente entre los 17 y 18 años en ellas y los 23 y 24 en ellos.
2. Que la tasa más alta de agresión y victimización se da entre los 20 y los 24 años.
3. Que el sexo masculino es el factor de riesgo más elevado tanto en lo que se refiere a los agresores como a las víctimas: 20% de factores genéticos, más 20% de factores evolutivos, más 60% de factores ambientales, tienen la culpa.
4. Que estas características se cumplen en todos los tipos de violencia salvo en uno: LA VIOLENCIA DE GÉNERO en todas sus manifestaciones (física-sexual, psicológica y económica) en la que el agresor es el hombre y la víctima: la mujer.
Y lo más curioso de todo es que es precisamente este último aspecto de la violencia el que más rechazo suscita.
Los datos son incuestionables, trágicos, inmorales e injustos y nos muestran una realidad en la que la mujer en un sujeto subordinado y sometido a lo masculino. Lo dice la ONU, la OMS, la Unión Europea, los distintos gobiernos: y sin embargo, la mayoría de las personas tendemos a no admitirlo, a negarlo abiertamente usando argumentos que como profesores que somos, no admitiríamos en nuestros propios alumnos: “como a mí no me pasa, entonces NO pasa”. Cierto es que este tipo de argumento (en el que se universaliza lo particular) es muy común, pero debemos resaltar dos cuestiones: primera, que es erróneo y, por tanto, inválido; segunda, que no hacemos lo mismo con otros fenómenos cotidianos que afectan a nuestras emociones.
En efecto, a nadie se le ocurre decir: “como yo no soy pobre, entonces no existe la pobreza”, ni “como yo no tengo un tumor, entonces no existe el cáncer”, etc., y sin embargo, todo lo que se refiere a la violencia estructural contra la mujer es, cuanto menos, minimizado; y todas las medidas que se toman para combatir ese tipo de violencia estructural es criticado.
Lo sé muy bien, llevo mucho tiempo dedicándome a estas cuestiones: investigando, escribiendo libros y artículos, dando conferencias, impartiendo y organizando cursos de concienciación (policías, personal sanitario, profesores, alumnos), creando programas de intervención, etc. No, no es flor de un día, ni oportunismo mediático: son ya alrededor de 17 años de dedicación, con mejores o peores resultados, al conocimiento de la violencia estructural contra la mujer y a la lucha para erradicarla.
Y, precisamente, fruto de esta dedicación lo tengo muy claro es que es necesario intervenir de manera integral en los centros educativos a través de programas esenciales (no transversales) para las tutorías, currículos y actividades extraescolares que hagan posible el reconocimiento y la modificación de todo el sistema de valores que subordinan a la mujer y la convierten en víctima de violencia de género, aun cuando ninguna que conozcas lo haya sufrido directamente:
Si te das cuenta acabo de introducir una variable nueva: sistema de valores, y es precisamente aquí donde está la clave de todo. La violencia contra la mujer sólo se puede erradicar si actuamos en el ámbito de la prevención, y esto sólo es posible si somos capaces de ir más allá de las historias personales de maltratadas y maltratadores y nos centramos en los valores culturales (y los intereses sociales asociados) que hacen posible la violencia estructural contra la mujer.
No podemos esperar, porque no existen, respuestas fáciles al fenómeno de la violencia contra la mujer. Hay que abordarlo poco a poco y hasta el final, desde una multiplicidad de saberes: Historia, Biología, Lengua, Filosofía, Matemáticas, Arqueología, Política, Antropología, etc., con el objetivo de construir un contexto adecuado para comprenderlo en tanto que fenómeno universal, para reconocer cómo se presenta en nosotros y para intervenir como personas y profesionales de la enseñanza, en su erradicación.
La creación y el seguimiento de programas integrales para intervenir en el alumnado es muy necesario. Como vemos año tras año la respuesta subjetiva que proporciona la intervención psicoterapéutica y judicial no son suficientes, aunque sí necesarias. De una vez por todas debemos plantearnos combatir los contextos de subordinackión de la mujer, que son, en última instancia, los que normalizan cualquier tipo de violencia contra la misma. Pero eso sí, si lo hacemos no debemos hacerlo a medias, o como puro escaparate, sino que debemos aumirlo como una tarea crucial cuyos beneficios, si es que se consigue, se podrán obtener a largo plazo. Lo siento por el Ministerio y los Institutos de la Mujer, pero con este tipo de actuaciones no se pueden obtener réditos políticos.
Yo he estado durante este último año ultimando un progrma integral de intervención en el aula, tomando como punto de partida un principio básico: la cuestión de la violencia contra la mujer se puede abordar desde muchas direcciones sin que suponga un "quebranto" al desarrollo de las actividades propias en los IES. Sin impedir el desarrollo de los currículos o de las tutorías, sin cargar con más trabajo a los tutores o a los profesores y,además, sin alterar los ritmos cotidianos de los centros.
Mi trabajo, en este sentido se basa en cuatro principios fundamentales:
Primero: Toma como punto de partida la situación real del sistema educativo: curriculos, tutorías, horarios, temporalización, etc.
Y por eso el programa de tutoría no sólo no excede de siete horas, sino que, además, se puede impartir en menos (o en más), dependiendo de las circunstancias específicas del alumnado y del profesorado. En cualquier caso se te ofrecen distintas maneras de abordarlo, acortarlo y/o ampliarlo.
¿De qué sirve proponer un programa de 10 sesiones, pongamos por caso, que, además utiliza vídeos, lo que puede prolongar el programa dos o tres horas más: ir a por la televisión o el ordenador, trasladarlo al aula, hacer las conexiones, que funcionen todo perfectamente, etc., consume mucho tiempo que debe ser tenido en cuenta. Además, si el programa coincide en los días con exámenes, recuperaciones, actividades extraescolares, fiestas, etc., nos puede llevar a añadir en el tiempo otras tres semanas, más o menos, con lo que las diez sesiones se prolongarían como mínimo a 16 semanas, puesto que las tutorías de 4º de la ESO son de una hora semanal.
Si miramos un calendario, entonces nos daríamos cuenta que nos va a coincidir con períodos vacacionales, con lo que, prácticamente, la tutoría de 4º de la ESO sólo podría tratar este tema y poco más.
Segundo: Centra los objetivos en el reconocimiento y la transformación de los valores que producen la violencia doméstica, apuntando, por tanto, al epicentro del fenómeno de la violencia estructural contra la mujer, y se centra en las causas y no en los efectos.
Por esta razón los objetivos y contenidos del programa no deben tener un carácter autobiográfico, o lo que es lo mismo, una concepción de la violencia contra la mujer, como un problema psicológico que afecta a agredidas y agresores, porque eso es, precisamente, la condición necesaria para que sea imposible combatir la violencia doméstica como un fenómeno universal, o generar una comprensión estructural adecuada de los valores que producen violencia y discriminación contra la mujer.
Las habilidades sociales dependen de un contexto de interpretación, en sí mismas carecen de valor: así, por ejemplo, llevarse algo a rastras es la idea de matrimonio para los yanomamos de la selva brasileña. Todos sabemos identificar futuras relaciones violentas, pero de lo que se trata es de prevenir. Modificar modos-de-ser y sentirse (causas) no es lo mismo que modificar conductas (efectos). Recuerden que el aprendizaje y el aprehendizaje no siguen los mismos patrones.
Se nos olvida, además, que las alumnas y los alumnos saben reconocer las actitudes machistas y violentas. Pero siguen generando relaciones complementarias negativas (dominio/sumisión) que subordinan a la mujer, porque desde una perspectiva de valores culturales, el individuo es trascendido por la relación: ser madre, ser esposa, ser padre, ser marido, etc., y por las funciones sociales atribuidas a cada sexo.
De nada sirve, pues, un programa que no incide en el sistema de relaciones, sino que sigue considerando el maltrato desde una perspectiva reduccionista del yo y sus conductas.
¿Significa esto que no se tiene en cuenta la experiencia cotidiana de los alumnos?
Por supuesto que no.
Tercero: La metodología consiste en tomar como punto de partida la experiencia cotidiana de los alumnos para conectarla con el sistema de valores culturales que la hacen posible, de tal modo que los alumnos reconocen esos valores en ellos mismos y en los demás, lo que contribuye de manera decisiva a modificarlos, comprender los impulsos, biológica y socialmente inducidos, que tienen que ver con las relaciones de amor y de familia, y denunciar citaciones de violencia contra la mujer que ocurren a su alrededor.
Si queremos prevenir la violencia doméstica tenemos que actuar sobre las causas, y como éstas tienen que ver con los modos de ser y de sentir las relaciones de género en el interior de una sociedad y de una cultura, entonces tenemos crear estrategias que pasan por la generación de modelos de intervención cultural, que es precisamente otra de las novedades que este programa presenta (cuarto).
Pero la novedad va más allá, porque lejos de ser un programa dicotómico en el que se sitúa a los alumnos ante una disyuntiva clara: elegir un tipo de relación de género no sexista u otro que perpetúa la estructura de complementariedad negativa entre lo masculino (dominio) y lo femenino (subordinación), esperando que los alumnos elijan la opción primera, asume sin reservas que aunque esta sea la opción asumida racionalmente, emocionalmente se decantan por la segunda.
Como dicen Reyna y Farley (2007) el modelo de decisión dicotómica se fundan en teorías sobre los procesos de decisión denominadas “estructuras de la decisión conductual” o “teoría de actualización razonada” y se basan en el presupuesto de que los adolescentes van a poner en una balanza equitativa riesgos y beneficios y que su comportamiento obedecerá entonces ala decisión racional.
Pero obvian un dato muy importante: los cerebros adolescentes tienden a conceder más peso a los beneficios y menos a los perjuicios, por lo que se dejan arrastrar más por sus emociones que por las razones. No podemos negar que los efectos químicos del enamoramiento son más poderosos que cualquier principio racional que intente advertir sobre las funestas consecuencias biológicas (celos, depresión, etc) y socioculturales que puede arrastrar.(subordinación de la mujer a través de su reducción a los papeles de madre y esposa).
Las zonas del cerebro que más tarde se desarrollan (maduran) son las que están asociadas a las funciones cerebrales que implican actividades como: planificación, razonamiento y control de impulsos (no hasta los primeros años de adultos).
Investigadores EEUU de las Univ. De California en S. Francisco, de la Univ. De Illinois de Chicago, del Instituto Nacional de Salud Menta, establecen la alternativa de ayudar a los adolescentes a que piensen más como los adultos, de manera más intuitiva.
Aunque parezca contrario a Piaget creador de la psicología del desarrollo: los niños son intuitivos y se desarrollan a adultos analíticos, considero que más que una oposición se trataría de un sincretismo, ya que aunque los adultos desarrollen un cerebro analítico, es cierto que por eficacia electiva: como en antropología con los hábitos, no pueden estar continuamente revalorizando y decidiendo, por lo que crean, a través de los valores, sistemas de respuestas inmediatas. Y eso es lo que he pretendido hacer con mi programa.
- No sopesar riesgos y beneficios, sino reducir beneficios y compararlos con otros beneficios de otras alternativas. No tanto qué malas son esas relaciones sino qué tipo de relaciones son mejores.
- Como dice Aristóteles, los jóvenes carecen de experiencia, eso significa que les cuesta entender la idea de “consecuencias dañinas”… Hay que centrarse en las consecuencias, mediante la crítica de los tópicos que favorecen las relaciones de riesgo y ayudar a que ellos alcancen las conclusiones oportunas. Esto hace que estas decisiones se fijen de manera más duradera.
- Sería ideal que el contexto: normas familiares, medios de comunicación, programas de educación, contenidos conceptuales y actividades por parte del alumnado, refuercen este modelo construido por el alumno.
- Asimismo, dado que hay que controlar y revisar su sistema de relaciones y conductas, habría que implicar a los padres.
- Además, hay que ayudarles a que se comprometan consigo mismos a través de la lucha contra la violencia sobre la mujer.
Quinto: Tiene en cuenta la realidad del profesorado, sus intereses, motivaciones y formación.
Por eso, está diseñado para que pueda ser impartido por monitores externos o por el propio profesorado que ejerce la tutoría.
Como las tutorías pueden recaer en cualquiera y la formación es muy variada, el manual del profesor ofrece una amplia información que cubre muchas disciplinas distintas conformando un entramado contextual que explica diacrónica y sincrónicamente, las causas biológicas, sociales y culturales que subyacen a la violencia estructural contra la mujer.
Ahora voy a intentar que alguna institución quiera hacerse cargo de él.
Bueno, para ser sincero, la Concejalía de Sanidad del Ayuntamiento de Murcia quiere ofertarlo entre sus programas de prevención para los jóvenes y ya llevamos tres meses trabajando en el diseño final (está casi terminado), pero como podéis imaginar, parece ser que ahora mismo no está nada claro que pueda haber dinero para desarrollar el programa, debido a la crisis, dicen.
La Consejería de Educación y el Instituto de la Mujer de Murcia, ni están ni se les espera... Así que ya veremos...
Hay que seguir intentándolo y a ver si puedo convencer a las autoridades competentes de que hay asuntos que deben estar más allá de los intereses políticos y personales.
Un saludo.
Vivimos en un mundo de violencia, y eso nadie puede negarlo. La encontramos a nuestro alrededor: en la calle, en las familias, en los institutos, en la sociedad en general, desplegándose cotidianamente a través de conductas, actitudes, y prejuicios que nos invaden y nos convierten unas veces en víctimas, otras en agresores, las más en cómplices o en testigos. ¿Quién de nosotros no ha sufrido “en carne propia o ajena” una experiencia cotidiana de violencia en el aula o en el instituto?
¿Es un déficit de las estrategias para las relaciones interpersonales? ¿Es el resultado esperable de una especie que ejerce un dominio despótico e irresponsable en el mundo? ¿Es la causa de vivir en familias desestructuradas? ¿Es la consecuencia de un estilo de vida vertiginoso que nos “promete” un éxito fácil y rápido?
De todo un poco hay.
Sea como fuere, y esto lo sabemos muy bien los profesores, la violencia se convierte cada vez más en un recurso fácil e inmediato que se utiliza para imponer criterios, valores, ideas y voluntades; un instrumento cotidiano que regula las relaciones entre las personas y que atenta contra su integridad física, psíquica, económica y sexual.
¿Qué podemos decir objetivamente de la violencia? (José Sanmartín, 2004)
1. Que durante la adolescencia es cuando aparecen conductas asociadas a comportamientos antisociales: sobre los 13 años para ellos y sobre los 14 para ellas, y desaparecen normalmente entre los 17 y 18 años en ellas y los 23 y 24 en ellos.
2. Que la tasa más alta de agresión y victimización se da entre los 20 y los 24 años.
3. Que el sexo masculino es el factor de riesgo más elevado tanto en lo que se refiere a los agresores como a las víctimas: 20% de factores genéticos, más 20% de factores evolutivos, más 60% de factores ambientales, tienen la culpa.
4. Que estas características se cumplen en todos los tipos de violencia salvo en uno: LA VIOLENCIA DE GÉNERO en todas sus manifestaciones (física-sexual, psicológica y económica) en la que el agresor es el hombre y la víctima: la mujer.
Y lo más curioso de todo es que es precisamente este último aspecto de la violencia el que más rechazo suscita.
Los datos son incuestionables, trágicos, inmorales e injustos y nos muestran una realidad en la que la mujer en un sujeto subordinado y sometido a lo masculino. Lo dice la ONU, la OMS, la Unión Europea, los distintos gobiernos: y sin embargo, la mayoría de las personas tendemos a no admitirlo, a negarlo abiertamente usando argumentos que como profesores que somos, no admitiríamos en nuestros propios alumnos: “como a mí no me pasa, entonces NO pasa”. Cierto es que este tipo de argumento (en el que se universaliza lo particular) es muy común, pero debemos resaltar dos cuestiones: primera, que es erróneo y, por tanto, inválido; segunda, que no hacemos lo mismo con otros fenómenos cotidianos que afectan a nuestras emociones.
En efecto, a nadie se le ocurre decir: “como yo no soy pobre, entonces no existe la pobreza”, ni “como yo no tengo un tumor, entonces no existe el cáncer”, etc., y sin embargo, todo lo que se refiere a la violencia estructural contra la mujer es, cuanto menos, minimizado; y todas las medidas que se toman para combatir ese tipo de violencia estructural es criticado.
Lo sé muy bien, llevo mucho tiempo dedicándome a estas cuestiones: investigando, escribiendo libros y artículos, dando conferencias, impartiendo y organizando cursos de concienciación (policías, personal sanitario, profesores, alumnos), creando programas de intervención, etc. No, no es flor de un día, ni oportunismo mediático: son ya alrededor de 17 años de dedicación, con mejores o peores resultados, al conocimiento de la violencia estructural contra la mujer y a la lucha para erradicarla.
Y, precisamente, fruto de esta dedicación lo tengo muy claro es que es necesario intervenir de manera integral en los centros educativos a través de programas esenciales (no transversales) para las tutorías, currículos y actividades extraescolares que hagan posible el reconocimiento y la modificación de todo el sistema de valores que subordinan a la mujer y la convierten en víctima de violencia de género, aun cuando ninguna que conozcas lo haya sufrido directamente:
Si te das cuenta acabo de introducir una variable nueva: sistema de valores, y es precisamente aquí donde está la clave de todo. La violencia contra la mujer sólo se puede erradicar si actuamos en el ámbito de la prevención, y esto sólo es posible si somos capaces de ir más allá de las historias personales de maltratadas y maltratadores y nos centramos en los valores culturales (y los intereses sociales asociados) que hacen posible la violencia estructural contra la mujer.
No podemos esperar, porque no existen, respuestas fáciles al fenómeno de la violencia contra la mujer. Hay que abordarlo poco a poco y hasta el final, desde una multiplicidad de saberes: Historia, Biología, Lengua, Filosofía, Matemáticas, Arqueología, Política, Antropología, etc., con el objetivo de construir un contexto adecuado para comprenderlo en tanto que fenómeno universal, para reconocer cómo se presenta en nosotros y para intervenir como personas y profesionales de la enseñanza, en su erradicación.
La creación y el seguimiento de programas integrales para intervenir en el alumnado es muy necesario. Como vemos año tras año la respuesta subjetiva que proporciona la intervención psicoterapéutica y judicial no son suficientes, aunque sí necesarias. De una vez por todas debemos plantearnos combatir los contextos de subordinackión de la mujer, que son, en última instancia, los que normalizan cualquier tipo de violencia contra la misma. Pero eso sí, si lo hacemos no debemos hacerlo a medias, o como puro escaparate, sino que debemos aumirlo como una tarea crucial cuyos beneficios, si es que se consigue, se podrán obtener a largo plazo. Lo siento por el Ministerio y los Institutos de la Mujer, pero con este tipo de actuaciones no se pueden obtener réditos políticos.
Yo he estado durante este último año ultimando un progrma integral de intervención en el aula, tomando como punto de partida un principio básico: la cuestión de la violencia contra la mujer se puede abordar desde muchas direcciones sin que suponga un "quebranto" al desarrollo de las actividades propias en los IES. Sin impedir el desarrollo de los currículos o de las tutorías, sin cargar con más trabajo a los tutores o a los profesores y,además, sin alterar los ritmos cotidianos de los centros.
Mi trabajo, en este sentido se basa en cuatro principios fundamentales:
Primero: Toma como punto de partida la situación real del sistema educativo: curriculos, tutorías, horarios, temporalización, etc.
Y por eso el programa de tutoría no sólo no excede de siete horas, sino que, además, se puede impartir en menos (o en más), dependiendo de las circunstancias específicas del alumnado y del profesorado. En cualquier caso se te ofrecen distintas maneras de abordarlo, acortarlo y/o ampliarlo.
¿De qué sirve proponer un programa de 10 sesiones, pongamos por caso, que, además utiliza vídeos, lo que puede prolongar el programa dos o tres horas más: ir a por la televisión o el ordenador, trasladarlo al aula, hacer las conexiones, que funcionen todo perfectamente, etc., consume mucho tiempo que debe ser tenido en cuenta. Además, si el programa coincide en los días con exámenes, recuperaciones, actividades extraescolares, fiestas, etc., nos puede llevar a añadir en el tiempo otras tres semanas, más o menos, con lo que las diez sesiones se prolongarían como mínimo a 16 semanas, puesto que las tutorías de 4º de la ESO son de una hora semanal.
Si miramos un calendario, entonces nos daríamos cuenta que nos va a coincidir con períodos vacacionales, con lo que, prácticamente, la tutoría de 4º de la ESO sólo podría tratar este tema y poco más.
Segundo: Centra los objetivos en el reconocimiento y la transformación de los valores que producen la violencia doméstica, apuntando, por tanto, al epicentro del fenómeno de la violencia estructural contra la mujer, y se centra en las causas y no en los efectos.
Por esta razón los objetivos y contenidos del programa no deben tener un carácter autobiográfico, o lo que es lo mismo, una concepción de la violencia contra la mujer, como un problema psicológico que afecta a agredidas y agresores, porque eso es, precisamente, la condición necesaria para que sea imposible combatir la violencia doméstica como un fenómeno universal, o generar una comprensión estructural adecuada de los valores que producen violencia y discriminación contra la mujer.
Las habilidades sociales dependen de un contexto de interpretación, en sí mismas carecen de valor: así, por ejemplo, llevarse algo a rastras es la idea de matrimonio para los yanomamos de la selva brasileña. Todos sabemos identificar futuras relaciones violentas, pero de lo que se trata es de prevenir. Modificar modos-de-ser y sentirse (causas) no es lo mismo que modificar conductas (efectos). Recuerden que el aprendizaje y el aprehendizaje no siguen los mismos patrones.
Se nos olvida, además, que las alumnas y los alumnos saben reconocer las actitudes machistas y violentas. Pero siguen generando relaciones complementarias negativas (dominio/sumisión) que subordinan a la mujer, porque desde una perspectiva de valores culturales, el individuo es trascendido por la relación: ser madre, ser esposa, ser padre, ser marido, etc., y por las funciones sociales atribuidas a cada sexo.
De nada sirve, pues, un programa que no incide en el sistema de relaciones, sino que sigue considerando el maltrato desde una perspectiva reduccionista del yo y sus conductas.
¿Significa esto que no se tiene en cuenta la experiencia cotidiana de los alumnos?
Por supuesto que no.
Tercero: La metodología consiste en tomar como punto de partida la experiencia cotidiana de los alumnos para conectarla con el sistema de valores culturales que la hacen posible, de tal modo que los alumnos reconocen esos valores en ellos mismos y en los demás, lo que contribuye de manera decisiva a modificarlos, comprender los impulsos, biológica y socialmente inducidos, que tienen que ver con las relaciones de amor y de familia, y denunciar citaciones de violencia contra la mujer que ocurren a su alrededor.
Si queremos prevenir la violencia doméstica tenemos que actuar sobre las causas, y como éstas tienen que ver con los modos de ser y de sentir las relaciones de género en el interior de una sociedad y de una cultura, entonces tenemos crear estrategias que pasan por la generación de modelos de intervención cultural, que es precisamente otra de las novedades que este programa presenta (cuarto).
Pero la novedad va más allá, porque lejos de ser un programa dicotómico en el que se sitúa a los alumnos ante una disyuntiva clara: elegir un tipo de relación de género no sexista u otro que perpetúa la estructura de complementariedad negativa entre lo masculino (dominio) y lo femenino (subordinación), esperando que los alumnos elijan la opción primera, asume sin reservas que aunque esta sea la opción asumida racionalmente, emocionalmente se decantan por la segunda.
Como dicen Reyna y Farley (2007) el modelo de decisión dicotómica se fundan en teorías sobre los procesos de decisión denominadas “estructuras de la decisión conductual” o “teoría de actualización razonada” y se basan en el presupuesto de que los adolescentes van a poner en una balanza equitativa riesgos y beneficios y que su comportamiento obedecerá entonces ala decisión racional.
Pero obvian un dato muy importante: los cerebros adolescentes tienden a conceder más peso a los beneficios y menos a los perjuicios, por lo que se dejan arrastrar más por sus emociones que por las razones. No podemos negar que los efectos químicos del enamoramiento son más poderosos que cualquier principio racional que intente advertir sobre las funestas consecuencias biológicas (celos, depresión, etc) y socioculturales que puede arrastrar.(subordinación de la mujer a través de su reducción a los papeles de madre y esposa).
Las zonas del cerebro que más tarde se desarrollan (maduran) son las que están asociadas a las funciones cerebrales que implican actividades como: planificación, razonamiento y control de impulsos (no hasta los primeros años de adultos).
Investigadores EEUU de las Univ. De California en S. Francisco, de la Univ. De Illinois de Chicago, del Instituto Nacional de Salud Menta, establecen la alternativa de ayudar a los adolescentes a que piensen más como los adultos, de manera más intuitiva.
Aunque parezca contrario a Piaget creador de la psicología del desarrollo: los niños son intuitivos y se desarrollan a adultos analíticos, considero que más que una oposición se trataría de un sincretismo, ya que aunque los adultos desarrollen un cerebro analítico, es cierto que por eficacia electiva: como en antropología con los hábitos, no pueden estar continuamente revalorizando y decidiendo, por lo que crean, a través de los valores, sistemas de respuestas inmediatas. Y eso es lo que he pretendido hacer con mi programa.
- No sopesar riesgos y beneficios, sino reducir beneficios y compararlos con otros beneficios de otras alternativas. No tanto qué malas son esas relaciones sino qué tipo de relaciones son mejores.
- Como dice Aristóteles, los jóvenes carecen de experiencia, eso significa que les cuesta entender la idea de “consecuencias dañinas”… Hay que centrarse en las consecuencias, mediante la crítica de los tópicos que favorecen las relaciones de riesgo y ayudar a que ellos alcancen las conclusiones oportunas. Esto hace que estas decisiones se fijen de manera más duradera.
- Sería ideal que el contexto: normas familiares, medios de comunicación, programas de educación, contenidos conceptuales y actividades por parte del alumnado, refuercen este modelo construido por el alumno.
- Asimismo, dado que hay que controlar y revisar su sistema de relaciones y conductas, habría que implicar a los padres.
- Además, hay que ayudarles a que se comprometan consigo mismos a través de la lucha contra la violencia sobre la mujer.
Quinto: Tiene en cuenta la realidad del profesorado, sus intereses, motivaciones y formación.
Por eso, está diseñado para que pueda ser impartido por monitores externos o por el propio profesorado que ejerce la tutoría.
Como las tutorías pueden recaer en cualquiera y la formación es muy variada, el manual del profesor ofrece una amplia información que cubre muchas disciplinas distintas conformando un entramado contextual que explica diacrónica y sincrónicamente, las causas biológicas, sociales y culturales que subyacen a la violencia estructural contra la mujer.
Ahora voy a intentar que alguna institución quiera hacerse cargo de él.
Bueno, para ser sincero, la Concejalía de Sanidad del Ayuntamiento de Murcia quiere ofertarlo entre sus programas de prevención para los jóvenes y ya llevamos tres meses trabajando en el diseño final (está casi terminado), pero como podéis imaginar, parece ser que ahora mismo no está nada claro que pueda haber dinero para desarrollar el programa, debido a la crisis, dicen.
La Consejería de Educación y el Instituto de la Mujer de Murcia, ni están ni se les espera... Así que ya veremos...
Hay que seguir intentándolo y a ver si puedo convencer a las autoridades competentes de que hay asuntos que deben estar más allá de los intereses políticos y personales.
Un saludo.
jueves, 28 de mayo de 2009
¿Por qué no las dejamos decidir?
No quiero escribir sobre el aborto, sino sobre la autonomía de la mujer y, que conste, que me parece bien que las mujeres de 16 (es la mayoría de edad sanitaria) años tengan la capacidad de tomar decisiones vinculantes con respecto a su vida y su existencia: si son responsables para decidir si les hacen un transplante o no, también deben serlo para tomar la decisión sobre si abortan o no. Al fin y al cabo es un reconocimiento a su autonomía, o lo que es lo mismo, a la capacidad de darse a sí mismas normas para su acción, que es lo que, precisamente, caracteriza a una persona, a un ser humano… Pero no, no quier enredarme en estas cuestiones. No voy a decir nada. Ni a favor ni en contra, porque mi opinión es irrelevante, porque es subjetiva y, por tanto, sólo la daré si una amiga me la pide.
Pero no por eso quiero callar ante tanta estupidez que oigo estos días porque en el fondo, maldita sea lo que les importa a los críticos la situación de las chicas de 16 años en particular y de la mujer en general. Han prendido esta hoguera alimentada por unas declaraciones, cuanto menos desafortunadas del presidente del gobierno, como podían haber prendido cualquier otra pira, ya que a fin de cuentas lo que les interesa es, como siempre, el control de la mujer, de su cuerpo, de su vida, de su destino…
Miles de años después y todavía seguimos con lo mismo.
Lo sabían los dioses olímpicos, lo sabía el dios hebreo, islámico y cristiano, lo sabían los apaches jicarillas. Lo saben los estrategas militares, lo saben los sacerdotes, imanes y monjes. Todos los sabían, todos lo saben: hay que desactivar el poder de la mujer, imposibilitar su autonomía, lastrar su independencia a través de un sistema doméstico. Así, la mujer o es madre o es niña; o es esposa o es hija, o es virgen o es prostituta, o es alma o es florero; o es sujeto o es objeto… No hay alternativa, la disyunción es exclusiva.
Pero esto no sólo es sabiduría divina, pues el hombre de la calle, corriente y moliente, también lo sabe, o al menos lo intuye, y de ahí ese miedo atávico a los cuernos, al gatillazo, a la eyaculación precoz, a todos esos síntomas que manifiestan su sumisión a la auténtica fuerza de la vida: el cuerpo de la mujer, y a su principio rector: la autonomía femenina.
Y así, en vez de aprender el verdadero secreto de la naturaleza; de alcanzar el clímax entre los brazos de la diosa; de abandonarnos al agridulce placer del orgasmo femenino; de someternos al inevitable dominio de la corporeidad; nos alzamos contra ella y la violamos; le arrancamos los dientes, la llamamos hembra porque su cuerpo viene del hombre; la reducimos a mero escote y pintalabios; la elevamos sobre finos tacones de porcelana; la acosamos, sobamos, agobiamos; en la casa, en la calle, en el trabajo, en la televisión, en las revistas, en los deseos… Dominamos su cuerpo, negamos su historia, subordinamos su voluntad, decidimos su destino: del polvo al polvo.
Porque para nosotros ¿qué es? Un breve instante placentero que nos coloca a la cabeza en la línea de salida para la siguiente generación. ¿Y a continuación? El mundo, la propia vida, el futuro, la profesión, la ciudadanía… Y para ella… ¿un instante placentero? Nueve meses de embarazo, un parto, un permiso de maternidad... ¿Y a continuación? El cuidado, la vida ajena, el pasado, lo que pudo ser y no fue, la maternidad, la familia…
O la combinación extenuante de ambas realidades: dobles jornadas laborales, reducción de horario por cuidado de mayores y menores dependientes, menos salario por el mismo trabajo, menos doctorados, menos presencia en puestos de toma de decisiones,…
¿No se merecen poder decidir qué quieren hacer con su vida? Simplemente eso: decidir por ellas mismas.
Pero no: debemos seguir escuchando a los obispos y demás salvapatrias, que en vez de ocuparse de sus asuntillos: pederastia, torturas, acoso sexual, en seminarios y colegios; o corruptelas mayores y menores de trajes (que cutrez) con micrófono, que lo mismo sirven para sobornar a un cargo político como para espiarlo, o desproteger espacios naturales para urbanizar, o vaya usted a saber qué otras mezquindades aéreas hay por ahí.
¿Y qué es lo que nos dicen semejantes paradigmas éticos en pleno siglo XXI? Que la mujer debe ser controlada y custodiada. ¿Y quiénes son sus custodios? La negación vergonzante de su propia naturaleza, la sumisión deseada ante el hombre y el temor voluptuoso ante Dios, o lo que es lo mismo: la costumbre, el hombre, la Iglesia y Dios.
Seguimos queriendo opinar, tratándolas como si fuesen menores de edad, como si ellas no supiesen lo que quieren hacer con sus propias vidas… Insistimos, opinamos, presionamos, acosamos… ¿Por qué no las dejamos tranquilas de una vez?
Es muy simple: que decidan por sí mismas.
A ellas les iría mejor, al mundo, también… ¿Y nosotros? Calladitos estamos más guapos.
Pero no por eso quiero callar ante tanta estupidez que oigo estos días porque en el fondo, maldita sea lo que les importa a los críticos la situación de las chicas de 16 años en particular y de la mujer en general. Han prendido esta hoguera alimentada por unas declaraciones, cuanto menos desafortunadas del presidente del gobierno, como podían haber prendido cualquier otra pira, ya que a fin de cuentas lo que les interesa es, como siempre, el control de la mujer, de su cuerpo, de su vida, de su destino…
Miles de años después y todavía seguimos con lo mismo.
Lo sabían los dioses olímpicos, lo sabía el dios hebreo, islámico y cristiano, lo sabían los apaches jicarillas. Lo saben los estrategas militares, lo saben los sacerdotes, imanes y monjes. Todos los sabían, todos lo saben: hay que desactivar el poder de la mujer, imposibilitar su autonomía, lastrar su independencia a través de un sistema doméstico. Así, la mujer o es madre o es niña; o es esposa o es hija, o es virgen o es prostituta, o es alma o es florero; o es sujeto o es objeto… No hay alternativa, la disyunción es exclusiva.
Pero esto no sólo es sabiduría divina, pues el hombre de la calle, corriente y moliente, también lo sabe, o al menos lo intuye, y de ahí ese miedo atávico a los cuernos, al gatillazo, a la eyaculación precoz, a todos esos síntomas que manifiestan su sumisión a la auténtica fuerza de la vida: el cuerpo de la mujer, y a su principio rector: la autonomía femenina.
Y así, en vez de aprender el verdadero secreto de la naturaleza; de alcanzar el clímax entre los brazos de la diosa; de abandonarnos al agridulce placer del orgasmo femenino; de someternos al inevitable dominio de la corporeidad; nos alzamos contra ella y la violamos; le arrancamos los dientes, la llamamos hembra porque su cuerpo viene del hombre; la reducimos a mero escote y pintalabios; la elevamos sobre finos tacones de porcelana; la acosamos, sobamos, agobiamos; en la casa, en la calle, en el trabajo, en la televisión, en las revistas, en los deseos… Dominamos su cuerpo, negamos su historia, subordinamos su voluntad, decidimos su destino: del polvo al polvo.
Porque para nosotros ¿qué es? Un breve instante placentero que nos coloca a la cabeza en la línea de salida para la siguiente generación. ¿Y a continuación? El mundo, la propia vida, el futuro, la profesión, la ciudadanía… Y para ella… ¿un instante placentero? Nueve meses de embarazo, un parto, un permiso de maternidad... ¿Y a continuación? El cuidado, la vida ajena, el pasado, lo que pudo ser y no fue, la maternidad, la familia…
O la combinación extenuante de ambas realidades: dobles jornadas laborales, reducción de horario por cuidado de mayores y menores dependientes, menos salario por el mismo trabajo, menos doctorados, menos presencia en puestos de toma de decisiones,…
¿No se merecen poder decidir qué quieren hacer con su vida? Simplemente eso: decidir por ellas mismas.
Pero no: debemos seguir escuchando a los obispos y demás salvapatrias, que en vez de ocuparse de sus asuntillos: pederastia, torturas, acoso sexual, en seminarios y colegios; o corruptelas mayores y menores de trajes (que cutrez) con micrófono, que lo mismo sirven para sobornar a un cargo político como para espiarlo, o desproteger espacios naturales para urbanizar, o vaya usted a saber qué otras mezquindades aéreas hay por ahí.
¿Y qué es lo que nos dicen semejantes paradigmas éticos en pleno siglo XXI? Que la mujer debe ser controlada y custodiada. ¿Y quiénes son sus custodios? La negación vergonzante de su propia naturaleza, la sumisión deseada ante el hombre y el temor voluptuoso ante Dios, o lo que es lo mismo: la costumbre, el hombre, la Iglesia y Dios.
Seguimos queriendo opinar, tratándolas como si fuesen menores de edad, como si ellas no supiesen lo que quieren hacer con sus propias vidas… Insistimos, opinamos, presionamos, acosamos… ¿Por qué no las dejamos tranquilas de una vez?
Es muy simple: que decidan por sí mismas.
A ellas les iría mejor, al mundo, también… ¿Y nosotros? Calladitos estamos más guapos.
viernes, 3 de abril de 2009
Demasiada ignorancia
Esta entrada está dedicada a José Antonio, quien ha escrito (se puede leer en comentarios a la entrada de 9 de marzo) que soy un demagogo.
Las lindezas que afirma (sin aportar ni pruebas ni razonamientos) son:
1. Según mi teoría todos los hombres deben sentirse culpables y todas las mujeres víctimas.
2. Las mujeres son responsables de su situación doméstica, puesto que ellas lo deciden libremente.
3. En la sociedad occidental no ocurre la mujer está en igualdad de condiciones que los hombres.
4. Las mujeres cobran el mismo sueldo que los hombres.
Estimado José Antonio (o anónimo), yo te voy a contestar con pruebas, pero por si acaso no quieres leerlo voy a emitir mi conclusión desde el principio: eres un ignorante y un ¿misógino?
El primer juicio de valor, que afirmo, viene determinado por la ausencia de argumentos, pruebas, razonamientos, etc. en lo que has escrito. El segundo, que te lo pregunto, es porque no entiendo muy bien a cuento de qué viene hablar de lo que no se sabes, si no es porque tienes algo personal contra las mujeres.
La ignorancia suele ser mala consejera y la precipitación del juicio dice más de las emociones que de las razones.
¿Cuánta demagogia?
Soy occidental y no vivo con sentimiento de culpabilidad. Sin embargo debo reconocer lo que hace occidente en el resto del mundo: industrias farmacéuticas (¿Novartis?), contaminación (¿Bophal?), sistema financiero (¿Algún comentario más?), industria de armas, guerras ¿por justicia o por petróleo, gas y diamantes? (Irak, Afganistán, Congo), etc. ¿Ha oído hablar alguna vez de todo esto?
Soy blanco y no vivo con sentimiento de culpabilidad. Sin embargo debo reconocer cómo viven en el mundo las personas de otras etnias: inmigrantes en España, afroamericanos o latinos en EEUU, islámicos en Francia, hindúes en Inglaterra, Turcos en Alemania, etc. ¿Ha oído hablar alguna vez de todo esto?
Soy funcionario y no vivo con sentimiento de culpabilidad. Sin embargo debo reconocer en qué condiciones trabajan otras personas, la mayoría, que no lo son: licenciados que hacen trabajos de licenciados pero con contratos de auxiliares, jornadas laborales interminables más allá de la ley, más de la mitad del sueldo fuera de contrato, despidos improcedentes (sobre todo si te quedas embarazada), etc.
¿Has oído hablar alguna vez de todo esto? ¿O vas a tener el “cuajo mental” de afirmar que no existe el racismo, ni la pobreza, ni la explotación, ni la contaminación, y que occidente no tiene nada que ver?
Ahora bien, podemos recurrir a tu teoría: ¿Acaso un inmigrante no es libre? El decidió inmigrar. ¿Acaso un trabajador no es libre? Si trabaja tantas horas es porque quiere. ¿Acaso los congoleños no son libres? Que no vendan su materia prima a las “mafias” occidentales.
Es de una simpleza racional y emocional que asusta, por aberrante e injusta.
No tengo sentimiento de culpabilidad pero sí de RESPONSABILIDAD y de JUSTICIA ¿Sabes lo que es eso? Y con mi trabajo quiero y deseo hacer algo para mejorar las condiciones de vida de los demás.
Deberías consultar las estadísticas y darte cuenta de que existe un mundo más allá de tu puerta en el que todos estos problemas son reales y nada tienen que ver con la demagogia.
Una vez situado en el contexto adecuado, vayamos con tu ligera ¿mezquindad (tercera acepción), estupidez (primera acepción)? Lo digo porque lo normal es manifestar supuestos o premisas (con datos objetivos y contrastados), para luego hacer derivar de ellas una conclusión necesaria que puede estar o no de acuerdo con lo que yo digo. Y finalmente, y si lo consideras necesario pues hacer un juicio de valor acerca de ¿mis propósitos? (Lo digo por lo de demagogo, aunque no tengo muy claro si sabes cuál es su significado: yo no soy orador, ni revolucionario, ni intento manipular a la plebe ni intento halagar a nadie, más bien al contrario). Y lo más gracioso de todo, aunque maldita la gracia que hace, es que siguiendo tu… no puede ser razonamiento, pues no lo hay, digamos tu juicio de valor, resulta que también son demagogos: el Consejo General del Poder Judicial, la Guardia Civil, el Instituto Reina Sofía para el Estudio de la Violencia, el CIS, la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria, las empresarias de las PYMES, el Instituto de la Mujer, la ONU, la Unión Europea, etc.
¡Cuánta demagogia al servicio de la plebe femenina!
Pero bueno, continuemos.
Soy hombre y no vivo con sentimiento de culpabilidad. Sin embargo debo reconocer que:
1. Según la Encuesta de Estructura Salarial de 2002, última publicada hasta el momento, en la UNIÓN EUROPEA, la diferencia salarial media en salario bruto por hora es de un 20%, mientras que la discriminación salarial propiamente dicha sería de un 17%. Es decir, habría un 3% que vendría determinada por las diferentes características personales, laborales o de empresa entre ambos sexos. ¿Lo entiendes? Hay que ser muy simple para no darse cuenta que todos estos estudios sí se refieren al mismo puesto de trabajo. Por cierto, en 2008 las cifras no habían cambiado.
2. El suicidio es la principal causa de muerte entre las mujeres de 30 a 34 años, una edad en la que se acentúan los trastornos depresivos dada la mayor exigencia laboral y familiar que sufren ellas con respecto a los hombres, y en la que el "reloj biológico" de la maternidad se niega a esperar más.
Así lo indicó hoy Julio Zarco, presidente de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria.
3. Entre 2005 y 2008 se han dictado más de 25000 condenas a hombres por maltrato en España. Según datos del Observatorio contra la Violencia contra la Violencia Doméstica y de Género, del Consejo General del Poder Judicial.
4. ¿Sabías que en España la desigualdad de género ha disminuido respecto a la actividad y el nivel de formación de las mujeres, pero no ha habido progreso en las condiciones laborales como los salarios, las prestaciones laborales o la disminución de la discriminación? Por ello, el nivel de igualdad entre mujeres y hombres es el mismo en 2006 que en 1994.
5. Cerca del 12% de las mujeres españolas sufren maltrato (técnico)
6. 39.931 mujeres han sido víctimas de abusos, acosos y agresiones sexuales (Datos de denuncias y sólo de la demarcación de la Guardia Civil), entre el 2002 y el 2007.
7. Sólo el 6,43% de mujeres está presente en los Consejos de Administración de las grandes empresas.
8. El 72% de las mujeres trabajadoras tienen jornada parcial para poder dedicarse al cuidado de menores y mayores dependientes.
9. El porcentaje de mujeres que abandonan el mercado de trabajo aduciendo motivos familiares supera por muchísimo al de los hombres: más del 95% para ella, menos de 5% para ellos.
10. El 22% de las mujeres empresarias afirman que su pareja es el mayor lastre para su labor profesional.
11. Un total de 278 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o ex-pareja desde 2005 hasta 2008, aumentando paulatinamente cada año: 62 asesinadas en 2005, 70 en 2006, 72 en 2007 y 74 en 2008. La prevalencia se sitúa, durante todos los años (a falta por confirmar el del 2008) en torno al 4%. Es decir: mueren unas cuatro mujeres por millón, víctimas de la violencia conyugal (entre el 60% y el 70% son de nacionalidad española).
No voy a hablar de los cientos de miles de violaciones de mujeres que se producen al año en occidente, ni de las mafias de prostitución que esclavizan a mujeres en occidente, ni…
Y todo esto pasa en occidente: ¿de dónde sacas la estúpida opinión de que en la civilización occidental no se somete y subordina a la mujer?
Menos mal que hay muchas personas, instituciones, legislaciones, etc., que son tan demagogas como yo. ¿Las conoces?: la Ley Orgánica 1/2004 de 28 de diciembre de Medidas de Protección Integral Contra la Violencia de Género; el informe de la presidenta del Observatorio Contra la Violencia Doméstica y de Género de diciembre de 2008 (creo recordar); el Programa de Acción de la Conferencia Internacional Sobre la Población y el Desarrollo de el Cairo (1994); la Declaración Sobre la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer (1993); la Cuarta Conferencia Mundial Sobre la Mujer (1995); la CEDAW; la ratificación de la Unión Europea de lo aprobado en la Conferencia de Beijing (2005), el informe del Instituto de la Mujer del Ministerio de Igualdad titulado “Las mujeres en cifras: 1983-2008”, etc., etc., etc.
Creo que necesitas leer mucho, pensar más y juzgar menos.
Vayamos ahora con esa estupenda segunda afirmación tuya según la cuál la mujer elige voluntaria y libremente las dobles jornadas laborales, su papel doméstico y todo lo que nosotros cargamos sobre ella.
¿Sabes algo acerca de valores, de cómo y qué aprendemos y aprehendemos? ¿Sabes cómo se configuran culturalmente nuestros modos de sentir y pensar el mundo? ¿Sabes acaso cuál es el sistema de valores que te hace prejuzgar como prejuzgas y, encima, creer (que no saber) que tienes razón?
Yo llevo muchos años haciendo investigaciones acerca de cómo se configura culturalmente a los seres humanos, en concreto nuestras ideas de familia y de relaciones entre mujeres y hombres. Yo sí se algo (y lo digo con toda la modestia posible debido a todo lo que me falta por saber), al fin y al cabo llevo más de 18 años haciendo investigaciones sobre estas cuestiones, deberías leerlas: libros, artículos, conferencias, cursos, ponencias, proyectos, jornadas, colaboraciones con instituciones, premios…
Según tu teoría, la mujer es la única responsables de su situación porque elige libremente, según tú. ¿Pero hasta dónde puede elegir?
Lee antes de juzgar y te darás cuenta de que la libertad de elección está más limitada de lo que parece en algunos casos.
Si una niña, desde que nace, es educada racional y emocionalmente para que use el velo, pongamos un ejemplo, como parte de su identidad, cuando sea adulta ¿se puede decir que decide libremente el uso del velo? Es un ejemplo, porque en occidente esta lucha ya la hemos llevado a cabo y la vencimos, por ahora.
Lo que yo mantengo es que los modelos de familia y de pareja en los que se nos educan terminan creando un contexto en el que la mujer se identifica con la función de procreación, que aplicada a término humanos hace que la mujer antes que persona sea vista como madre y esposa (¡Consulta las estadísticas del CIS, Baremos de Opinión!), cosa que no nos ocurre a los hombres, y por eso todo el sistema social va encaminado a construir una realidad en la que ella asuma ese papel.
- El 70,3% (el 61% personalmente) considera que la función de la familia tiene que ver con el cuidado y protección de los mayores y menores dependientes.
- El 56,6% de las mujeres directivas afirman que sus parejas les presionan para que trabajen menos horas y le dediquen más tiempo a la familia.
- El 98,22% de las mujeres con jornada parcial afirman que la tienen para cuidar a familiares.
- Más del 80% de la población española considera que la función propia de la mujer es “ser madre”.
- El 50,8% de los hombres jóvenes entre 14 y 30 años y el 47,9% de las mujeres consideran que las relaciones de una madre con sus hijos es menos estable y afectiva si ésta se dedica a trabajar fuera del hogar. Del padre no dicen nada.
Esto no es demagogia, son datos.
¿De verdad es absolutamente libre a la hora de elegir? ¿Estamos educados para que esa decisión sea absolutamente en igualdad de condiciones con los hombres?
¿Cuántos hombres, a excepción de ti, por supuesto, crees que se plantean que cuando van a tener un hijo van a reducir su jornada laboral durante los siguientes 20 años, o renunciar a su vida profesional? ¿Y cuando sus padres se ponen enfermos y hay que cuidarlos? ¡El mundo está lleno de hombres que cuidan a sus hijos y a sus mayores renunciando a su vida profesional!
De verdad, tu ignorancia da grima.
Sin embargo, deberás reconocer que la mujer no tiene muchas más alternativas, o lo hace ella o no lo hace nadie y, claro, como al hombre le sale gratis y le soluciona problemas, lo mismo que al Estado, pues entonces alampado de creencias estúpidas, ignorantes y capciosas, seguimos generando un sistema social en el que la mujer se reduce emocional y racionalmente a un papel social (gender, que dicen los anglosajones) de madre, esposa y cuidadora de mayores y menores dependientes (Esto no es nada nuevo. Se puede rastrear a lo largo y ancho del mundo y de la historia: desde el origen de las sociedades de clanes hasta el neoliberalismo capitalista actual, pasando por los Códigos Familiares tras la Revolución Rusa y por los objetivos y desarrollo de los Kibbutz israelíes).
¿Sabes de lo que te hablo?
Lo normal es que si tienes alguna duda preguntes y si no estás de acuerdo con algún punto de vista, lo rebatas con argumentos y con cifras. Todo lo demás dice más de tu misoginia que de mis puntos de vista.
Un saludo.
Las lindezas que afirma (sin aportar ni pruebas ni razonamientos) son:
1. Según mi teoría todos los hombres deben sentirse culpables y todas las mujeres víctimas.
2. Las mujeres son responsables de su situación doméstica, puesto que ellas lo deciden libremente.
3. En la sociedad occidental no ocurre la mujer está en igualdad de condiciones que los hombres.
4. Las mujeres cobran el mismo sueldo que los hombres.
Estimado José Antonio (o anónimo), yo te voy a contestar con pruebas, pero por si acaso no quieres leerlo voy a emitir mi conclusión desde el principio: eres un ignorante y un ¿misógino?
El primer juicio de valor, que afirmo, viene determinado por la ausencia de argumentos, pruebas, razonamientos, etc. en lo que has escrito. El segundo, que te lo pregunto, es porque no entiendo muy bien a cuento de qué viene hablar de lo que no se sabes, si no es porque tienes algo personal contra las mujeres.
La ignorancia suele ser mala consejera y la precipitación del juicio dice más de las emociones que de las razones.
¿Cuánta demagogia?
Soy occidental y no vivo con sentimiento de culpabilidad. Sin embargo debo reconocer lo que hace occidente en el resto del mundo: industrias farmacéuticas (¿Novartis?), contaminación (¿Bophal?), sistema financiero (¿Algún comentario más?), industria de armas, guerras ¿por justicia o por petróleo, gas y diamantes? (Irak, Afganistán, Congo), etc. ¿Ha oído hablar alguna vez de todo esto?
Soy blanco y no vivo con sentimiento de culpabilidad. Sin embargo debo reconocer cómo viven en el mundo las personas de otras etnias: inmigrantes en España, afroamericanos o latinos en EEUU, islámicos en Francia, hindúes en Inglaterra, Turcos en Alemania, etc. ¿Ha oído hablar alguna vez de todo esto?
Soy funcionario y no vivo con sentimiento de culpabilidad. Sin embargo debo reconocer en qué condiciones trabajan otras personas, la mayoría, que no lo son: licenciados que hacen trabajos de licenciados pero con contratos de auxiliares, jornadas laborales interminables más allá de la ley, más de la mitad del sueldo fuera de contrato, despidos improcedentes (sobre todo si te quedas embarazada), etc.
¿Has oído hablar alguna vez de todo esto? ¿O vas a tener el “cuajo mental” de afirmar que no existe el racismo, ni la pobreza, ni la explotación, ni la contaminación, y que occidente no tiene nada que ver?
Ahora bien, podemos recurrir a tu teoría: ¿Acaso un inmigrante no es libre? El decidió inmigrar. ¿Acaso un trabajador no es libre? Si trabaja tantas horas es porque quiere. ¿Acaso los congoleños no son libres? Que no vendan su materia prima a las “mafias” occidentales.
Es de una simpleza racional y emocional que asusta, por aberrante e injusta.
No tengo sentimiento de culpabilidad pero sí de RESPONSABILIDAD y de JUSTICIA ¿Sabes lo que es eso? Y con mi trabajo quiero y deseo hacer algo para mejorar las condiciones de vida de los demás.
Deberías consultar las estadísticas y darte cuenta de que existe un mundo más allá de tu puerta en el que todos estos problemas son reales y nada tienen que ver con la demagogia.
Una vez situado en el contexto adecuado, vayamos con tu ligera ¿mezquindad (tercera acepción), estupidez (primera acepción)? Lo digo porque lo normal es manifestar supuestos o premisas (con datos objetivos y contrastados), para luego hacer derivar de ellas una conclusión necesaria que puede estar o no de acuerdo con lo que yo digo. Y finalmente, y si lo consideras necesario pues hacer un juicio de valor acerca de ¿mis propósitos? (Lo digo por lo de demagogo, aunque no tengo muy claro si sabes cuál es su significado: yo no soy orador, ni revolucionario, ni intento manipular a la plebe ni intento halagar a nadie, más bien al contrario). Y lo más gracioso de todo, aunque maldita la gracia que hace, es que siguiendo tu… no puede ser razonamiento, pues no lo hay, digamos tu juicio de valor, resulta que también son demagogos: el Consejo General del Poder Judicial, la Guardia Civil, el Instituto Reina Sofía para el Estudio de la Violencia, el CIS, la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria, las empresarias de las PYMES, el Instituto de la Mujer, la ONU, la Unión Europea, etc.
¡Cuánta demagogia al servicio de la plebe femenina!
Pero bueno, continuemos.
Soy hombre y no vivo con sentimiento de culpabilidad. Sin embargo debo reconocer que:
1. Según la Encuesta de Estructura Salarial de 2002, última publicada hasta el momento, en la UNIÓN EUROPEA, la diferencia salarial media en salario bruto por hora es de un 20%, mientras que la discriminación salarial propiamente dicha sería de un 17%. Es decir, habría un 3% que vendría determinada por las diferentes características personales, laborales o de empresa entre ambos sexos. ¿Lo entiendes? Hay que ser muy simple para no darse cuenta que todos estos estudios sí se refieren al mismo puesto de trabajo. Por cierto, en 2008 las cifras no habían cambiado.
2. El suicidio es la principal causa de muerte entre las mujeres de 30 a 34 años, una edad en la que se acentúan los trastornos depresivos dada la mayor exigencia laboral y familiar que sufren ellas con respecto a los hombres, y en la que el "reloj biológico" de la maternidad se niega a esperar más.
Así lo indicó hoy Julio Zarco, presidente de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria.
3. Entre 2005 y 2008 se han dictado más de 25000 condenas a hombres por maltrato en España. Según datos del Observatorio contra la Violencia contra la Violencia Doméstica y de Género, del Consejo General del Poder Judicial.
4. ¿Sabías que en España la desigualdad de género ha disminuido respecto a la actividad y el nivel de formación de las mujeres, pero no ha habido progreso en las condiciones laborales como los salarios, las prestaciones laborales o la disminución de la discriminación? Por ello, el nivel de igualdad entre mujeres y hombres es el mismo en 2006 que en 1994.
5. Cerca del 12% de las mujeres españolas sufren maltrato (técnico)
6. 39.931 mujeres han sido víctimas de abusos, acosos y agresiones sexuales (Datos de denuncias y sólo de la demarcación de la Guardia Civil), entre el 2002 y el 2007.
7. Sólo el 6,43% de mujeres está presente en los Consejos de Administración de las grandes empresas.
8. El 72% de las mujeres trabajadoras tienen jornada parcial para poder dedicarse al cuidado de menores y mayores dependientes.
9. El porcentaje de mujeres que abandonan el mercado de trabajo aduciendo motivos familiares supera por muchísimo al de los hombres: más del 95% para ella, menos de 5% para ellos.
10. El 22% de las mujeres empresarias afirman que su pareja es el mayor lastre para su labor profesional.
11. Un total de 278 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o ex-pareja desde 2005 hasta 2008, aumentando paulatinamente cada año: 62 asesinadas en 2005, 70 en 2006, 72 en 2007 y 74 en 2008. La prevalencia se sitúa, durante todos los años (a falta por confirmar el del 2008) en torno al 4%. Es decir: mueren unas cuatro mujeres por millón, víctimas de la violencia conyugal (entre el 60% y el 70% son de nacionalidad española).
No voy a hablar de los cientos de miles de violaciones de mujeres que se producen al año en occidente, ni de las mafias de prostitución que esclavizan a mujeres en occidente, ni…
Y todo esto pasa en occidente: ¿de dónde sacas la estúpida opinión de que en la civilización occidental no se somete y subordina a la mujer?
Menos mal que hay muchas personas, instituciones, legislaciones, etc., que son tan demagogas como yo. ¿Las conoces?: la Ley Orgánica 1/2004 de 28 de diciembre de Medidas de Protección Integral Contra la Violencia de Género; el informe de la presidenta del Observatorio Contra la Violencia Doméstica y de Género de diciembre de 2008 (creo recordar); el Programa de Acción de la Conferencia Internacional Sobre la Población y el Desarrollo de el Cairo (1994); la Declaración Sobre la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer (1993); la Cuarta Conferencia Mundial Sobre la Mujer (1995); la CEDAW; la ratificación de la Unión Europea de lo aprobado en la Conferencia de Beijing (2005), el informe del Instituto de la Mujer del Ministerio de Igualdad titulado “Las mujeres en cifras: 1983-2008”, etc., etc., etc.
Creo que necesitas leer mucho, pensar más y juzgar menos.
Vayamos ahora con esa estupenda segunda afirmación tuya según la cuál la mujer elige voluntaria y libremente las dobles jornadas laborales, su papel doméstico y todo lo que nosotros cargamos sobre ella.
¿Sabes algo acerca de valores, de cómo y qué aprendemos y aprehendemos? ¿Sabes cómo se configuran culturalmente nuestros modos de sentir y pensar el mundo? ¿Sabes acaso cuál es el sistema de valores que te hace prejuzgar como prejuzgas y, encima, creer (que no saber) que tienes razón?
Yo llevo muchos años haciendo investigaciones acerca de cómo se configura culturalmente a los seres humanos, en concreto nuestras ideas de familia y de relaciones entre mujeres y hombres. Yo sí se algo (y lo digo con toda la modestia posible debido a todo lo que me falta por saber), al fin y al cabo llevo más de 18 años haciendo investigaciones sobre estas cuestiones, deberías leerlas: libros, artículos, conferencias, cursos, ponencias, proyectos, jornadas, colaboraciones con instituciones, premios…
Según tu teoría, la mujer es la única responsables de su situación porque elige libremente, según tú. ¿Pero hasta dónde puede elegir?
Lee antes de juzgar y te darás cuenta de que la libertad de elección está más limitada de lo que parece en algunos casos.
Si una niña, desde que nace, es educada racional y emocionalmente para que use el velo, pongamos un ejemplo, como parte de su identidad, cuando sea adulta ¿se puede decir que decide libremente el uso del velo? Es un ejemplo, porque en occidente esta lucha ya la hemos llevado a cabo y la vencimos, por ahora.
Lo que yo mantengo es que los modelos de familia y de pareja en los que se nos educan terminan creando un contexto en el que la mujer se identifica con la función de procreación, que aplicada a término humanos hace que la mujer antes que persona sea vista como madre y esposa (¡Consulta las estadísticas del CIS, Baremos de Opinión!), cosa que no nos ocurre a los hombres, y por eso todo el sistema social va encaminado a construir una realidad en la que ella asuma ese papel.
- El 70,3% (el 61% personalmente) considera que la función de la familia tiene que ver con el cuidado y protección de los mayores y menores dependientes.
- El 56,6% de las mujeres directivas afirman que sus parejas les presionan para que trabajen menos horas y le dediquen más tiempo a la familia.
- El 98,22% de las mujeres con jornada parcial afirman que la tienen para cuidar a familiares.
- Más del 80% de la población española considera que la función propia de la mujer es “ser madre”.
- El 50,8% de los hombres jóvenes entre 14 y 30 años y el 47,9% de las mujeres consideran que las relaciones de una madre con sus hijos es menos estable y afectiva si ésta se dedica a trabajar fuera del hogar. Del padre no dicen nada.
Esto no es demagogia, son datos.
¿De verdad es absolutamente libre a la hora de elegir? ¿Estamos educados para que esa decisión sea absolutamente en igualdad de condiciones con los hombres?
¿Cuántos hombres, a excepción de ti, por supuesto, crees que se plantean que cuando van a tener un hijo van a reducir su jornada laboral durante los siguientes 20 años, o renunciar a su vida profesional? ¿Y cuando sus padres se ponen enfermos y hay que cuidarlos? ¡El mundo está lleno de hombres que cuidan a sus hijos y a sus mayores renunciando a su vida profesional!
De verdad, tu ignorancia da grima.
Sin embargo, deberás reconocer que la mujer no tiene muchas más alternativas, o lo hace ella o no lo hace nadie y, claro, como al hombre le sale gratis y le soluciona problemas, lo mismo que al Estado, pues entonces alampado de creencias estúpidas, ignorantes y capciosas, seguimos generando un sistema social en el que la mujer se reduce emocional y racionalmente a un papel social (gender, que dicen los anglosajones) de madre, esposa y cuidadora de mayores y menores dependientes (Esto no es nada nuevo. Se puede rastrear a lo largo y ancho del mundo y de la historia: desde el origen de las sociedades de clanes hasta el neoliberalismo capitalista actual, pasando por los Códigos Familiares tras la Revolución Rusa y por los objetivos y desarrollo de los Kibbutz israelíes).
¿Sabes de lo que te hablo?
Lo normal es que si tienes alguna duda preguntes y si no estás de acuerdo con algún punto de vista, lo rebatas con argumentos y con cifras. Todo lo demás dice más de tu misoginia que de mis puntos de vista.
Un saludo.
viernes, 6 de marzo de 2009
¿Cómo es posible que se hable tanto de la violencia contra la mujer y se diga tan poco?
Conferencias, mesas redondas, foros, artículos de opinión, entrevistas,… Hoy día asistimos a innumerables actos en los que el tema principal es el fenómeno de la violencia contra la mujer. Lo sé, yo participo en muchos de ellos: solo y acompañado, que suele ser la fórmula escogida.
Se consumen largos ríos de tinta, saliva, esfuerzos y buenas voluntades pero: ¿Qué es lo que se dice? ¿Qué es lo que se trata? ¿Qué es lo que se soluciona?
Bastante menos de lo que es posible, porque seguimos manteniendo una concepción limitada, fragmentaria e imprecisa de lo que es la violencia contra la mujer, que consiste en:
- Reducir el fenómeno a su dimensión biográfica, o lo que es lo mismo, creer que la violencia doméstica es un fenómeno que sólo afecta a algunas mujeres y hombres.
- Confundir la causa con el efecto, o lo que es lo mismo, creer que la violencia doméstica se combate persiguiendo y castigando a los maltratadotes y protegiendo a las víctimas, sin tener en cuenta para nada la creación de programas integrales de prevención.
Además, estos errores nos llevan a pensar que para combatir la violencia contra la mujer, basta con una intervención psicológica y judicial, una forma bastante simplista de abordar el fenómeno de la violencia doméstica en el mundo.
Basta analizar los tres años de aplicación de la Ley Integral para darnos cuenta de que tan sólo se desarrollan aquellos aspectos que se refieren a la necesaria protección y tratamiento de las víctimas de malos tratos, y a la persecución y castigo de los maltratadores. Pero esta Ley es mucho más amplia y asume la necesidad de que nos centremos en la tarea de la prevención de ese tipo de violencia: intentar que no suceda. Y en este último sentido no estamos avanzando nada.
¿Dónde radica el problema?
1. Por un lado en la opinión pública que ni conoce ni quiere conocer, la verdadera situación de la mujer, ni en el mundo en general, ni en España en particular: salarios más bajos, dobles jornadas laborales, violencia sexual, violencia religiosa, exigencias depresivas, feminicidios, etc. y, sin embargo, habla, discute y juzga sin tener en cuenta ningún tipo de datos ni estadísticas, salvo las noticias que salen en los medios de comunicación, que sólo suelen hacer referencia a los asesinatos de mujeres a manos de sus cónyuges, ex-cónyuges, novios, ex -novios, etc. (Puro espectáculo)
2. Por otro lado, las autoridades (in)competentes no parece que conozcan ni quieran conocer, dicha situación. Puedo asegurarles que todos los datos reales que analizan la situación de la mujer en el mundo, en todas sus dimensiones, ni aparecen en sus informes, ni en sus estrategias, ni en sus programas, Pero, más grave, si cabe, es que este tipo de información tampoco aparece en las denuncias, análisis y/o programas de asociaciones como Amnistía Internacional o el Observatorio Contra la Violencia de Género…, de los que no cabe pensar que, como en el caso de los políticos, tengan algún tipo de interés partidista, por lo que es una cuestión tan sólo de ignorancia.
Por esta razón, seguimos haciendo actos cuyo tema es el de la violencia doméstica, seguimos gastando saliva y tinta, y seguimos sin decir nada, porque somos incapaces de saltar el círculo de la violencia física contra las mujeres y asumir que este tipo de fenómenos son un efecto de un fenómeno aún mayor: la falta de autonomía de la mujer, que hace posible un mundo en el que ella es pensada y sentida a través de un sistema de valores de dependencia y subordinación con respecto al hombre.
Y como se trata de valores, sólo se pueden corregir a través de programas integrales de intervención que impliquen a todas las instituciones, desde la familia (la primera y principal) hasta el sistema educativo, pasando por la economía, la religión y los medios de comunicación, y cuyo objetivo sea configurar nuestro sistema de valores de tal modo que la mujer sea considerada como sujeto político con plena autonomía.
Si seguimos ignorando qué ocurre en la realidad, si continuamos considerando que la violencia contra la mujer se reduce, simplemente, a la mala suerte que pueden tener algunas por relacionarse con un… ¿qué nombre le podemos poner sin ofender a los animales: una mala bestia? Si no aceptamos que el maltrato físico es la punta del iceberg y que tras él se esconde todo un sistema que somete y subordina a las mujeres, entonces toda conducta de maltrato quedará reducida a la vida trágica de algunas mujeres y se repetirá diariamente en la sociedad; en cualquier familia, en cualquier trabajo en cualquier aula, en cualquier tiempo y en cualquier lugar…
¿Queremos ser víctimas o cómplices de esta situación o preferimos empezar a hacer algo para cambiarla?
Empecemos, pues, a asumir nuestras RESPONSABILIDADES POLÍTICAS, y exigir a los demás que también las cumplan.
Se consumen largos ríos de tinta, saliva, esfuerzos y buenas voluntades pero: ¿Qué es lo que se dice? ¿Qué es lo que se trata? ¿Qué es lo que se soluciona?
Bastante menos de lo que es posible, porque seguimos manteniendo una concepción limitada, fragmentaria e imprecisa de lo que es la violencia contra la mujer, que consiste en:
- Reducir el fenómeno a su dimensión biográfica, o lo que es lo mismo, creer que la violencia doméstica es un fenómeno que sólo afecta a algunas mujeres y hombres.
- Confundir la causa con el efecto, o lo que es lo mismo, creer que la violencia doméstica se combate persiguiendo y castigando a los maltratadotes y protegiendo a las víctimas, sin tener en cuenta para nada la creación de programas integrales de prevención.
Además, estos errores nos llevan a pensar que para combatir la violencia contra la mujer, basta con una intervención psicológica y judicial, una forma bastante simplista de abordar el fenómeno de la violencia doméstica en el mundo.
Basta analizar los tres años de aplicación de la Ley Integral para darnos cuenta de que tan sólo se desarrollan aquellos aspectos que se refieren a la necesaria protección y tratamiento de las víctimas de malos tratos, y a la persecución y castigo de los maltratadores. Pero esta Ley es mucho más amplia y asume la necesidad de que nos centremos en la tarea de la prevención de ese tipo de violencia: intentar que no suceda. Y en este último sentido no estamos avanzando nada.
¿Dónde radica el problema?
1. Por un lado en la opinión pública que ni conoce ni quiere conocer, la verdadera situación de la mujer, ni en el mundo en general, ni en España en particular: salarios más bajos, dobles jornadas laborales, violencia sexual, violencia religiosa, exigencias depresivas, feminicidios, etc. y, sin embargo, habla, discute y juzga sin tener en cuenta ningún tipo de datos ni estadísticas, salvo las noticias que salen en los medios de comunicación, que sólo suelen hacer referencia a los asesinatos de mujeres a manos de sus cónyuges, ex-cónyuges, novios, ex -novios, etc. (Puro espectáculo)
2. Por otro lado, las autoridades (in)competentes no parece que conozcan ni quieran conocer, dicha situación. Puedo asegurarles que todos los datos reales que analizan la situación de la mujer en el mundo, en todas sus dimensiones, ni aparecen en sus informes, ni en sus estrategias, ni en sus programas, Pero, más grave, si cabe, es que este tipo de información tampoco aparece en las denuncias, análisis y/o programas de asociaciones como Amnistía Internacional o el Observatorio Contra la Violencia de Género…, de los que no cabe pensar que, como en el caso de los políticos, tengan algún tipo de interés partidista, por lo que es una cuestión tan sólo de ignorancia.
Por esta razón, seguimos haciendo actos cuyo tema es el de la violencia doméstica, seguimos gastando saliva y tinta, y seguimos sin decir nada, porque somos incapaces de saltar el círculo de la violencia física contra las mujeres y asumir que este tipo de fenómenos son un efecto de un fenómeno aún mayor: la falta de autonomía de la mujer, que hace posible un mundo en el que ella es pensada y sentida a través de un sistema de valores de dependencia y subordinación con respecto al hombre.
Y como se trata de valores, sólo se pueden corregir a través de programas integrales de intervención que impliquen a todas las instituciones, desde la familia (la primera y principal) hasta el sistema educativo, pasando por la economía, la religión y los medios de comunicación, y cuyo objetivo sea configurar nuestro sistema de valores de tal modo que la mujer sea considerada como sujeto político con plena autonomía.
Si seguimos ignorando qué ocurre en la realidad, si continuamos considerando que la violencia contra la mujer se reduce, simplemente, a la mala suerte que pueden tener algunas por relacionarse con un… ¿qué nombre le podemos poner sin ofender a los animales: una mala bestia? Si no aceptamos que el maltrato físico es la punta del iceberg y que tras él se esconde todo un sistema que somete y subordina a las mujeres, entonces toda conducta de maltrato quedará reducida a la vida trágica de algunas mujeres y se repetirá diariamente en la sociedad; en cualquier familia, en cualquier trabajo en cualquier aula, en cualquier tiempo y en cualquier lugar…
¿Queremos ser víctimas o cómplices de esta situación o preferimos empezar a hacer algo para cambiarla?
Empecemos, pues, a asumir nuestras RESPONSABILIDADES POLÍTICAS, y exigir a los demás que también las cumplan.
viernes, 6 de febrero de 2009
Bibliografía básica para una reflexión acerca de la mujer
Como os dije, aquí tenéis la bibliografía básica que he utilizado para este curso (Ya sé que el título de los libros debe ir en cursiva, pero lo he pegado de mi ordenador en el blog y tendría que ir uno a uno poniéndole la cursiva porque no la cursiva no la reconoce, y no me apetecía). Los más recomendables para trabajar con los alumnos en las tutorías y en distintas asignaturas, tienen un mínimo comentario en negrita.
A partir de aquí os toca pasarme información: comentarios, opiniones, bibliografía, etc.
Un saludo y hasta la próxima.
AA.VV., Cárcel de amor. Relatos culturales sobre la violencia de género, Ministerio de Cultura, Madrid, 2005.
AA.VV, Violencia Conyugal, Revista de Psicoterapia, nº 54/55, Barcelona, 2003.
AA.VV., La antropología como ciencia, Anagrama, Barcelona, 1988.
AA.VV., Ciencia, Tecnología y sociedad. Una introducción al estudio social de la ciencia y la tecnología, Tecnos, Madrid, 1996.
AA. VV., “En los orígenes de la diversidad humana. La ciencia y la noción de raza”, en Mundo Científico, RBA, Barcelona, Diciembre 1997.
AA. VV., “La aparición del hombre moderno en España”, en Mundo Científico, RBA, Barcelona, Mayo 1995.
AA. VV., El mundo de las religiones, Muy Interesante, G y J, Barcelona, 1996.
AA. VV., “El origen del hombre contemporáneo”, en Mundo Científico, RBA, Barcelona, Septiembre 1995.
AA. VV., Gaia. Implicaciones de la nueva Biología, Kairós, Barcelona, 1992.
AA. VV., La historia de la vida, Mundo Científico, RBA, Barcelona, Mayo 1997.
AA. VV., Los orígenes del hombre. De los primeros homínidos al Homo sapiens, National Geographic, RBA, Barcelona, 2000.
AA. VV., Pueblos indígenas, Muy Interesante, G y J, Barcelona, 1993.
AA. VV., La nueva comunicación, Kairós, Barcelona, 1994.
AA. VV., Mitología. Guía ilustrada de los mitos del mundo, Debate, Madrid, 1996.
Interesantísimo libro porque ofrece mitos de todas partes del mundo, luego es ideal para ilustrar a los alumnos, sobre la condición de la mujer a lo largo y ancho de las mitologías.
AA. VV., Pensar lo humano. Actas del II Congreso Nacional de Antropología Filosófica, Iberoamericana-SHAF, Madrid, 1997.
AA. VV., Teorías de la cultura y métodos antropológicos, Anagrama, Barcelona, 1981.
AA. VV., Tratado de antropología de lo sagrado. Los orígenes del homo religiosus, Trotta, Madrid, 1995.
AA. VV., Tratado de antropología de lo sagrado. Las civilizaciones del Mediterráneo y lo sagrado, Trotta, Madrid, 1997.
AA. VV, Ciencia y Sociedad, Ed. Nobel, Oviedo, 1997.
AA. VV., Fundamentos de Sociología, Tirant lo Blanch, Valencia, 1991.
AA. VV, La Biología como arma social, Alambra, Madrid, 1982.
AAVV., Psicología para Ciencias de la Salud, McGraw-Hill-Interamericana, Madrid, 2005
AA. VV. “Circuitos nerviosos de la sexualidad masculina”, en Investigación y Ciencia, Temas 28, pp. 66-71, 2002, Prensa Científica, Barcelona.
AA. VV., Biblia de Jerusalén, Desclé de Brouwer, Bruselas, 1966.
Aguirre, E., Paleontología humana, Investigación y Ciencia, Prensa científica, Barcelona, 1988.
Anderson, B.S. y Zinsser, J., Historia de las mujeres: Una historia propia, I y II, Crítica, Barcelona, 1991.
Aracil, J., Máquinas, sistemas y modelos, Tecnos, Madrid, 1986.
Aristóteles, Política, Aguilar, Madrid, 1982.
Arsuaga, J.L. y Martínez, I., La especie elegida, Temas de hoy, Madrid, 1998.
Arsuaga, J.L., El collar del Neandertal, Temas de hoy, Madrid, 1999.
Ayala, F.J., La teoría de la evolución, Temas de hoy, Madrid, 1994.
Bachofen, J., J., Mitología arcaica y derecho materno, Antrhopos, Barcelona, 1988
Bartels, A. y Zeki, S., “Amor en imágenes”, en en Mente y cerebro (Investigación y Ciencia) pp. 58-59, nº 3, 2003, Prensa Científica, Barcelona.
Bateson, G.
- Naven. Un ceremonial Iatmul, Júcar, Madrid, 1990.
- Pasos hacia una ecología de la mente, Carlos Lohlé, Buenos Aires, 1972.
- Espíritu y naturaleza, Amorrortu, Buenos Aires, 1993.
- Una unidad sagrada, Gedisa, Barcelona, 1993.
Bateson, G., y Ruesch, J., Comunicación. La matriz social de la psiquiatría, Paidós, Barcelona, 1984.
Bateson, G. y Bateson, M.C., El temor de los ángeles, Gedisa, Barcelona, 1989.
Bateson, M.C., Como yo los veía, Gedisa, Barcelona, 1989.
Bel, M.A., La historia de las mujeres desde los textos, Ariel, Barcelona, 2000.
Ofrece numerosos textos (ensayos, poesía, jurídicos, etc.,) de diferentes épocas, para ir poniendo ejemplos en los que se vea la condición de la mujer.
Bertranpetit, J., Los orígenes del hombre moderno, Investigación y Ciencia, Prensa científica, Barcelona, 1993.
Bertranpetit, J., Orígenes del hombre moderno, Tusquets, Barcelona, 1985.
Bierhoff, H.W., “El amor y sus formas”, en Mente y cerebro (Investigación y Ciencia) pp. 60-65, nº 3, 2003, Prensa Científica, Barcelona.
Bleeker, C. J., y Widengren, G., Historia Religionum. Manual de Historia de las religiones, Vol. II, Cristiandad, Madrid, 1973.
Bolívar Botía, A., El estructuralismo: de Lévi-Strauss a Derridá, Cincel, Madrid, 1985.
Brookes, M., Qué sabes de genética, Ediciones B, Barcelona, 1999.
Un manual muy sencillo y muy claro acerca de los conceptos clave de genética. Es muy bueno para los alumnos.
Bueno, G., El mito de la cultura, Prensa Ibérica, Barcelona, 1987.
Buss, D., M., La evolución del deseo, Alianza editorial, Madrid, 20024.
Ofrece una visión muy completa desde el punto de vista de la psicología evolutiva, acerca de la conducta sexual de los seres humanos. Es ideal para que los alumnos comprendan las bases evolutivas de su conducta.
Campbell B., Ecología humana. La posición del hombre en la naturaleza, Salvat, Barcelona, 1994.
Campbell, J.
- El poder del mito, Emecé, Barcelona, 1991.
- Los mitos. Su impacto en el mundo actual, Kairós, Barcelona, 1994.
- Las máscaras de Dios. Mitología primitiva, Alianza Editorial, Madrid, 1996.
- Las máscaras de Dios. Mitología oriental, Alianza Editorial, 1992.
- Las máscaras de Dios. Mitología occidental, Alianza Editorial, 1992.
- Las máscaras de Dios. Mitología creativa, Alianza Editorial, 1992.
Campbell, J., y Moyers, B., El poder del mito, p. 86, Emecé, Barcelona, 1991.
Cavalli.Sforza, L.L., Genes, pueblos y lenguas, Crítica, Barcelona, 1997.
Chaucer, G., Cuentos de Canterbury, Gredos, Madrid, 2004.
Chavaillon, J., La edad de oro de la humanidad. Crónicas del Paleolítico, Península, Barcelona 1998.
Choza, J.
– Antropologías positivas y Antropología Filosófica, Cénlit, Navarra, 19895.
– Pensar lo Humano. Actas del II Congreso Nacional de Antropología Filosófica, Iberoamericana SHAF, Madrid, 1997.
Churchland, P.M. y Chuchrland, P.S., “¿Podría pensar una máquina?”, en Investigación y ciencia, Prensa Científica, Barcelona, mayo 1990.
Ciofi, P., “El orgasmo femenino: un vestigio de la evolución”, en Mente y cerebro (Investigación y Ciencia) pp. 56-58, nº 22, 2007, Prensa Científica, Barcelona.
Copens, Y., y Picq, P.,
- Los orígenes de la humanidad. De la aparición de la vida al hombre moderno, Espasa, Madrid, 2004.
- Los orígenes de la humanidad. Lo propio del hombre, Espasa, Madrid, 2004.
Damon, W., “El desarrollo moral de los niños”, en Investigación y Ciencia, Temas 49, pp. 68-75, 2007, Prensa Científica, Barcelona.
Darwin, Ch., El origen del hombre y la selección natural, Edaf, Madrid, 1982.
Detienne, M., Los maestros de verdad en la Grecia arcaica, Taurus, Madrid, 1982.
Diamond, J.:
- Armas, gérmenes y acero. Breve historia de la humanidad en los últimos trece mil años, Debate, Barcelona, 2006.
- El tercer chimpancé. Origen y futuro del animal humano, Debate, Barcelona, 2007.
- ¿Por qué es divertido el sexo?, DeBolsillo, Barcelona, 2008.
Un buen manual paralos alumnos sobre la evolución de la sexualidad humana. Breve, claro y ameno.
Duby, G., y Perrot, M:
- Historia de las mujeres. 1. La antigüedad, Taurus, Madrid, 2006.
- Historia de las mujeres 2.. La Edad Media, Taurus, Madrid, 2003
- Historia de las mujeres, 3. Del Renacimiento a la Edad Moderna, Taurus, Madrid, 2003.
- Historia de las mujeres. 4. El Siglo XIX, Taurus, Madrid, 2006.
- Historia de las mujeres. 5. El Siglo XX, Taurus, Madrid, 2006.
Enorme documentación valiosísima porque proporciona una gran cantidad de textos originales y porque proporciona una visión de la Historia en la que la mujer tiene un papel necesario y fundamental.
Está escrito en forma de ensayos autónomos, pero no independientes, de muchísimas especialistas y esencial para el desarrollo del programa porque se pueden extraer muchísimos fragmentos de textos originales escritos por mujeres, propios de cada época.
Eilhart von Oberg y Gottfried von Strassburg, Tristán e Isolda, Siruela, Madrid, 2001
Eliade, M., Historia de las creencias y las ideas religiosas, Vol.I y II, Cristiandad, Madrid, 1979.
Estany, A., Introducción a la Filosofía de la Ciencia, Crítica, Barcelona, 1993.
Facchini, F., y Coppens, Y., L’homme, ses origines, Flammarion, Paris, 1990.
Feurbach, La esencia del cristianismo, Páginas de Espuma, Madrid, 2005.
Fisher, Helen E.,
- Anatomía del amor. Historia natural de la monogamia y el divorcio, Anagrama, Barcelona, 1994.
- ¿Por qué amamos? Naturaleza y química del amor romántico, Taurus, Madrid, 2004.
Foucault, M.
– La verdad y las formas jurídicas, Gedisa, Barcelona, 1980.
– Un diálogo sobre el poder y otras conversaciones, Alianza, Madrid, 1981.
Fraile, G., y Urdanoz, T., Historia de la Filosofía, vol. I, II a, II b, III, IV, V, VI y VII, BAC, Madrid.
Fukuyama, F., La Gran Ruptura, Ediciones B, Barcelona, 2000.
Gamble, C., El poblamiento paleolítico de Europa, Crítica, Barcelona, 1990.
García Marqués, A., y Guerrero Muñoz, J., Cultura juvenil y sentido de la vida, Isabor, Murcia, 2006.
García Pérez, N., Miradas de mujeres, Nausicaä, Murcia, 2004.
Gaschler, K., “Estereotipos” en Mente y cerebro (Investigación y Ciencia) pp. 31-33, nº 12, 2005, Prensa Científica, Barcelona.
Gernet, L., Antropología de la Grecia antigua, Taurus, Madrid, 1981.
Gigon, O., Los orígenes de la filosofía griega, Gredos, Madrid, 1971.
Graves, R., Los mitos griegos, I y II, Alianza Editorial, Madrid, 1995.
Haag, H., El problema del mal, Herder, Barcelona, 1981.
Hardesty, D. L., Antropología ecológica, Bellaterra, Barcelona, 1979.
Harris, M.,
- Caníbales y reyes. Los orígenes de la cultura, Alianza Editorial, Madrid, 1996.
- Introducción a la antropología general, Alianza Editorial, Madrid, 1995.
- Nuestra especie, Alianza Editorial, Madrid, 1997.
- Antropología cultural, Alianza Editorial, Madrid, 1996.
- Vacas, cerdos, guerras y brujas. Los enigmas de la cultura, Alianza Editorial, Madrid, 1996.
Hawking, S., y Mlodinow, L., Brevísima historia del tiempo, Crítica, Barcelona, 2005.
Heidegger, M., El ser y el tiempo, Fondo de Cultura Económica, México, 1977.
Herman., Trauma y Recuperación. Cómo superar las consecuencias de la violencia, Espasa, Madrid, 2004.
Hesíodo, Teogonía, Universidad Nacional Autónoma de México, México D.F., 1978.
Homero, Odisea, Gredos, Madrid, 2000.
Humbert, J., Mitología griega y romana, Ed. Gustavo Gil, Barcelona, 1984.
Internet
- Amnistía Internacional tiene un página en español: www.amnesty.org/campanas/no-más-violencia-contra-las-mujeres, en donde lo más importante radica en los apartados relativos a las campañas de actuación y colaboración, a través de la acción personal o a través de Internet. Muy interesante para promover la acción en el alumnado.
- Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia: www.centroreinasofía.es, interesante por sus informes estadísticos acerca de la violencia doméstica. Hay que entrar en “Estudios” y de ahí a “violencia ámbito familiar”.
- CIS “Encuestas de población”, años 2001-2007: www.cis.es/cis/opencms/ES/index.html. Su interés radica en poder observar que grado de concienciación existe en la sociedad española acerca de los problemas de la violencia doméstica y la discriminación de la mujer.
- Consejo General del Poder Judicial (Observatorio Contra la Violencia Doméstica y de Género)
http://www.poderjudicial.es
En esta página se puede encontrar mucha información sobre el desarrollo de la Ley Integral, así como declaraciones institucionales y guías y protocolos de actuación.
- Instituto de la Mujer del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales: www.mtas.es/mujer. Hay multitud de información, pero para recopilar datos estadísticos de diversa índole hay que entrar en “La mujer en España” y después en Estadísticas. Asimismo, hay un apartado específico para datos e información relativa a la violencia doméstica: “Violencia”.
- ONU: www.un.instraw.org. Está en español y es una página en la que se promociona todo lo relativo a las mujeres en todo el mundo. Hay muchísima información de índole económica y política, además de información relativa al maltrato en todo el mundo.
- Organización contra el maltrato: www.malostratos.org. Lo más importante que tiene esta página son datos estadísticos relativos a los feminicidios. Entrando en “Estadísticas” nos encontramos con información específica de cada uno de los feminicidios perpetrados en España.
Lo bueno que tiene esta página para el alumnado es que las víctimas adquieren rasgos (nombre y apellidos) y dejan de ser meramente datos estadísticos.
Irazoki, K., Las brujas de Zugarramurdi, Elkartasuna, Pamplona, 1965.
Les suele gustar a los alumnos y es muy válido para analizar la brujería como fenómeno femenino.
Iris Ali, A., Yo acuso, Círculo de lectores, Barcelona, 2006.
Jaeger, W., La teología de los primeros filósofos griegos, FCE, Madrid, 1978.
Kant, I., Antropología práctica, Tecnos, Madrid, 2007.
Texto muy importante para comprender la visión ilustrada acerca de la mujer.
Kaplan, R.W., El origen de la vida, Alhambra, Madrid, 1982.
Kay Martin, M., y Voorhies B., La mujer un enfoque antropológico, Anagrama, Barcelona, 1978.
Kierkegaard, S.,
- Estudios Estéticos, II, Guadarrama, Madrid, 1969.
- Diario de un Seductor, Alianza Editorial, Madrid, 2008.
Estos textos son importantes para que vean la distinción que hay entre la mujer vista desde una reflexión del amor y la mujer vista desde una reflexión acerca de la organización social.
Kipen A., y Caterber, M., Maltrato, un permiso milenario, Intermón Oxfam, Barcelona, 2008.
Un libro muy sencillo, excesivamente sencillo quizás, pero que permite una primera aproximación al fenómeno de la violencia doméstica, apto para los alumnos.
Kirk, G. S., La naturaleza de los mitos griegos, Argos Vergara, Barcelona, 1984.
Kirk, G. S., y Raven, J. E., Los filósofos presocráticos, Gredos, Madrid, 1974.
König, F., Cristo y las religiones de la Tierra, Vol. III, Ed. Católica, Madrid, 1961
Kritz, J. y Von Schlippe, “Terapia sistémica”, en Mente y cerebro (Investigación y Ciencia) pp. 28-30, nº 12, 2005, Prensa Científica, Barcelona.
Lakatos, I. Musgrave, A., La crítica y el desarrollo del conocimiento.(Actas del coloquio internacional de Filosofía de la Ciencia celebrado en Londres en 1965), Grijalbo, Barcelona, 1975.
Leakey, R., La formación de la humanidad, Optima, Barcelona, 1993.
Lévi-Strauss:
- Antropología estructural, Eudeba, Buenos Aires, 1968.
- El pensamiento salvaje, FCE, México, 1964.
Lewin, R., Evolución humana, Salvat, Barcelona 1994.
Lorenz, K., La otra cara del espejo, Plaza & Janés, Barcelona, 1985.
Lorite Mena, J., El animal paradójico, Alianza Editorial, Madrid, 1982.
MacGowan, R. A., y Ordway, F. I., La inteligencia en el Universo, UNAM, México, 1970.
Malinowski, B., Magia, Ciencia, Religión, Ariel, Barcelona, 1982.
Manhart, K., “Acción temeraria y sistema de recompensa”, en Mente y cerebro (Investigación y Ciencia) pp. 34-37, nº 12, 2005, Prensa Científica, Barcelona.
Marx, Manuscritos de economía y filosofía 1844, Alianza Editorial, Madrid, 2003.
Visión dentro del marxismo del papel de la familia en el devenir de la historia, se completa esta visión con Proudhon
Maturana y Varela, El árbol del conocimiento, Debate, Madrid, 1996.
Mayr, E., Así es la biología, Debate, Madrid, 1998.
McLaughlin, Mitos y leyendas de los sioux, José J. de Olañeta, Palma de Mallorca, 1994.
Mead, M., Sexo y temperamento en las sociedades primitivas, Paidós, Barcelona, 1982.
Mosco, J., y De Neápolis, L., Historias bizantinas de locura y santidad, Siruela, Madrid, 1999.
Contiene historias muy elocuentes sobre la visión cristiana de la mujer a mediados del s. VII.
Morin E.
- La ecología de la civilización técnica, Cuadernos Teorema, Univ. de Valencia, Valencia, 1981.
- Ciencia con conciencia, Ed. Antrhopos, Barcelona, 1984.
- El método. El conocimiento del conocimiento, Cátedra, Madrid, 1988.
- El método. La naturaleza de la naturaleza, Cátedra, Madrid, 1993.
- El paradigma perdido: el paraíso olvidado, Kairós, Barcelona, 1978.
Ockrent, C., El libro negro de la condición de la mujer, Aguilar, Madrid, 2007.
Un libro completísimo, escrito por numerosas especialistas, que ofrecen un panorama mundial de la situación de la mujer. Incluye un apéndice dedicado a España.
Onfray, M., Tratado de ateología, Anagrama, Barcelona, 2006.
Orgel, L.E., Los orígenes de la vida: moléculas y selección natural, Alianza Editorial, Madrid, 1984.
Ortega Cañavate; J., La soledad de Mae. Una investigación antropológica sobre la violencia doméstica, Fundamentos, Madrid, 2007.
Pagels, E., Los evangelios gnósticos, Grijalbo, Barcelona, 1996.
Pániker, S., Aproximación al origen, Kairós, Barcelona, 1982.
Pi, Sabater, El chimpancé y los orígenes de la cultura, Anthropos, Barcelona, 1984.
Piaget, J., Seis estudios de psicología, Planeta, Barcelona, 1985.
Platón, Obras Completas, Aguilar, Madrid, 1979.
Popper y Eccles, El yo y su cerebro, Labor, Barcelona, 1985.
Pruoudhon, P.J., La pornocracia o las mujeres en los tiempos modernos, Huerga y Fierro, Madrid, 1995.
Completa con Marx.
Reyna, V.F. y Farley, F., “El cerebro adolescente”, en Mente y Cerebro (Investigación y Ciencia), pp. 56-63, nº 26, 2007, Prensa Científica, Barcelona.
Ridley, M., Qué nos hace humanos, Taurus, Madrid, 2004.
Ofrece una visión integradora y comprensible de la conducta humana a partir de sus causas biológicas (genes, hormonas, proteínas, instintos) y el medio en el que viven los seres humanos (Cultura).Es ideal para que los alumnos comprendan las bases biológicas de su conducta.
Ries, J. (Coord.):
- Tratado de antropología de lo sagrado. Los orígenes del homo religiosus, Trotta, Madrid, 1995.
- Tratado de antropología de lo sagrado. Las civilizaciones del Mediterráneo y lo sagrado, Trotta, Madrid, 1997.
Rossi, I. y O’Higgins, E., Teorías de la cultura y métodos antropológicos, Anagrama, Barcelona, 1981.
Rousseau, J.J., Emilio o de la educación, Alianza, Madrid, 1997.
Sabater Pi, J, El chimpancé y los orígenes de la cultura, Antrhopos, Barcelona, 1984.
Sanmartin, J., El laberinto de la violencia. Causas, tipos y efectos, Ariel, Barcelona, 2004.
Aunque trata de la violencia en general, tiene unos apartados (Cap. 4 de Marta Torres Falcó y Cap. 13 de Leonore E.A. Walker) en los que se centra específicamente en la violencia doméstica y en las víctimas de malos tratos.
Es muy útil para entender qué es la violencia doméstica en todas sus dimensiones y para conocer los efectos devastadores que producen en las mujeres.
Asimismo señala las carencias de las investigaciones y de las terapias de recuperación.
Seager, J., Atlas del estado de la mujer en el mundo, Akal, Madrid, 2001.
Un libro muy interesante porque a través de mapas esta investigadora nos ofrece una visión muy completa y fácil de entender acerca de la situación de la mujer en el mundo.
Los alumnos aprenden muy bien a extraer datos e interpretaciones de mapas.
Searle, J., Mentes, cerebros y ciencia, Cátedra, Madrid, 1985.
Seiffge-Krenke, I., “Amor juvenil”, en Mente y cerebro (Investigación y Ciencia) pp. 66-67, nº 3, 2003, Prensa Científica, Barcelona.
Scheier, C. y Lessmöllmann, A., “Publicidad y sexo”, en Mente y cerebro (Investigación y Ciencia) pp. 43-47, nº 12, 2005, Prensa Científica, Barcelona.
Singh, J., Teoría de la información, del lenguaje y de la cibernética, Alianza Editorial, Madrid, 1982.
Stuart Mill, J., La esclavitud femenina, Artemisa Ediciones, Barcelona, 2008.
Strüber, D., Lück, M. y Roth, G., “El cerebro agresivo”, en Mente y cerebro (Investigación y Ciencia) pp. 60-66, nº 22, 2007, Prensa Científica, Barcelona.
Schopenhauer, A., Parerga y Paralipomena, Trotta, Madrid, 2006.
Schwartting, R., “Neurotransmisores y centros del placer” en Mente y cerebro (Investigación y Ciencia) pp. 51-57, nº 3, 2003, Prensa Científica, Barcelona.
Touchard, J., Historia de las ideas políticas, Tecnos, Madrid, 1974.
Turing, A.M., Putnam, H., Davidson, D., Mentes y máquinas, Tecnos, Madrid, 1985.
Ursua, N., Filosofía de la Ciencia y metodología científica, Desclée de Brouwer, Bilbao, 1983.
Von Rad, G., Teología del Antiguo Testamento. Teología de las tradiciones históricas de Israel, Vol. I, Sígueme, Salamanca, 1972.
Watzlawick, P., Helmick Beavin, J., Jackson, D.D., Teoría de la comunicación humana, Herder, Barcelona, 1983.
Wiener. N., Cibernética. O el control y comunicación en animales y máquinas, Tusquets, Barcelona, 1985.
Wittig, M., El pensamiento heterosexual y otros ensayos, Egales, Madrid, 2005.
Zimmer Bradley:
Las nieblas de Avalón, Salamandra, Barcelona, 2001.
La casa del bosque, Salamandra, Barcelona, 2003.
La Dama de Avalón, Salamandra, Barcelona, 2004,
Es una preciosa trilogía donde se cuenta la “famosa historia de Arturo” pero desde la perspectiva de las mujeres. Avalón en vez de Camelot, Morgana en vez de Merlín, etc…
A partir de aquí os toca pasarme información: comentarios, opiniones, bibliografía, etc.
Un saludo y hasta la próxima.
AA.VV., Cárcel de amor. Relatos culturales sobre la violencia de género, Ministerio de Cultura, Madrid, 2005.
AA.VV, Violencia Conyugal, Revista de Psicoterapia, nº 54/55, Barcelona, 2003.
AA.VV., La antropología como ciencia, Anagrama, Barcelona, 1988.
AA.VV., Ciencia, Tecnología y sociedad. Una introducción al estudio social de la ciencia y la tecnología, Tecnos, Madrid, 1996.
AA. VV., “En los orígenes de la diversidad humana. La ciencia y la noción de raza”, en Mundo Científico, RBA, Barcelona, Diciembre 1997.
AA. VV., “La aparición del hombre moderno en España”, en Mundo Científico, RBA, Barcelona, Mayo 1995.
AA. VV., El mundo de las religiones, Muy Interesante, G y J, Barcelona, 1996.
AA. VV., “El origen del hombre contemporáneo”, en Mundo Científico, RBA, Barcelona, Septiembre 1995.
AA. VV., Gaia. Implicaciones de la nueva Biología, Kairós, Barcelona, 1992.
AA. VV., La historia de la vida, Mundo Científico, RBA, Barcelona, Mayo 1997.
AA. VV., Los orígenes del hombre. De los primeros homínidos al Homo sapiens, National Geographic, RBA, Barcelona, 2000.
AA. VV., Pueblos indígenas, Muy Interesante, G y J, Barcelona, 1993.
AA. VV., La nueva comunicación, Kairós, Barcelona, 1994.
AA. VV., Mitología. Guía ilustrada de los mitos del mundo, Debate, Madrid, 1996.
Interesantísimo libro porque ofrece mitos de todas partes del mundo, luego es ideal para ilustrar a los alumnos, sobre la condición de la mujer a lo largo y ancho de las mitologías.
AA. VV., Pensar lo humano. Actas del II Congreso Nacional de Antropología Filosófica, Iberoamericana-SHAF, Madrid, 1997.
AA. VV., Teorías de la cultura y métodos antropológicos, Anagrama, Barcelona, 1981.
AA. VV., Tratado de antropología de lo sagrado. Los orígenes del homo religiosus, Trotta, Madrid, 1995.
AA. VV., Tratado de antropología de lo sagrado. Las civilizaciones del Mediterráneo y lo sagrado, Trotta, Madrid, 1997.
AA. VV, Ciencia y Sociedad, Ed. Nobel, Oviedo, 1997.
AA. VV., Fundamentos de Sociología, Tirant lo Blanch, Valencia, 1991.
AA. VV, La Biología como arma social, Alambra, Madrid, 1982.
AAVV., Psicología para Ciencias de la Salud, McGraw-Hill-Interamericana, Madrid, 2005
AA. VV. “Circuitos nerviosos de la sexualidad masculina”, en Investigación y Ciencia, Temas 28, pp. 66-71, 2002, Prensa Científica, Barcelona.
AA. VV., Biblia de Jerusalén, Desclé de Brouwer, Bruselas, 1966.
Aguirre, E., Paleontología humana, Investigación y Ciencia, Prensa científica, Barcelona, 1988.
Anderson, B.S. y Zinsser, J., Historia de las mujeres: Una historia propia, I y II, Crítica, Barcelona, 1991.
Aracil, J., Máquinas, sistemas y modelos, Tecnos, Madrid, 1986.
Aristóteles, Política, Aguilar, Madrid, 1982.
Arsuaga, J.L. y Martínez, I., La especie elegida, Temas de hoy, Madrid, 1998.
Arsuaga, J.L., El collar del Neandertal, Temas de hoy, Madrid, 1999.
Ayala, F.J., La teoría de la evolución, Temas de hoy, Madrid, 1994.
Bachofen, J., J., Mitología arcaica y derecho materno, Antrhopos, Barcelona, 1988
Bartels, A. y Zeki, S., “Amor en imágenes”, en en Mente y cerebro (Investigación y Ciencia) pp. 58-59, nº 3, 2003, Prensa Científica, Barcelona.
Bateson, G.
- Naven. Un ceremonial Iatmul, Júcar, Madrid, 1990.
- Pasos hacia una ecología de la mente, Carlos Lohlé, Buenos Aires, 1972.
- Espíritu y naturaleza, Amorrortu, Buenos Aires, 1993.
- Una unidad sagrada, Gedisa, Barcelona, 1993.
Bateson, G., y Ruesch, J., Comunicación. La matriz social de la psiquiatría, Paidós, Barcelona, 1984.
Bateson, G. y Bateson, M.C., El temor de los ángeles, Gedisa, Barcelona, 1989.
Bateson, M.C., Como yo los veía, Gedisa, Barcelona, 1989.
Bel, M.A., La historia de las mujeres desde los textos, Ariel, Barcelona, 2000.
Ofrece numerosos textos (ensayos, poesía, jurídicos, etc.,) de diferentes épocas, para ir poniendo ejemplos en los que se vea la condición de la mujer.
Bertranpetit, J., Los orígenes del hombre moderno, Investigación y Ciencia, Prensa científica, Barcelona, 1993.
Bertranpetit, J., Orígenes del hombre moderno, Tusquets, Barcelona, 1985.
Bierhoff, H.W., “El amor y sus formas”, en Mente y cerebro (Investigación y Ciencia) pp. 60-65, nº 3, 2003, Prensa Científica, Barcelona.
Bleeker, C. J., y Widengren, G., Historia Religionum. Manual de Historia de las religiones, Vol. II, Cristiandad, Madrid, 1973.
Bolívar Botía, A., El estructuralismo: de Lévi-Strauss a Derridá, Cincel, Madrid, 1985.
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Duby, G., y Perrot, M:
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Enorme documentación valiosísima porque proporciona una gran cantidad de textos originales y porque proporciona una visión de la Historia en la que la mujer tiene un papel necesario y fundamental.
Está escrito en forma de ensayos autónomos, pero no independientes, de muchísimas especialistas y esencial para el desarrollo del programa porque se pueden extraer muchísimos fragmentos de textos originales escritos por mujeres, propios de cada época.
Eilhart von Oberg y Gottfried von Strassburg, Tristán e Isolda, Siruela, Madrid, 2001
Eliade, M., Historia de las creencias y las ideas religiosas, Vol.I y II, Cristiandad, Madrid, 1979.
Estany, A., Introducción a la Filosofía de la Ciencia, Crítica, Barcelona, 1993.
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Fraile, G., y Urdanoz, T., Historia de la Filosofía, vol. I, II a, II b, III, IV, V, VI y VII, BAC, Madrid.
Fukuyama, F., La Gran Ruptura, Ediciones B, Barcelona, 2000.
Gamble, C., El poblamiento paleolítico de Europa, Crítica, Barcelona, 1990.
García Marqués, A., y Guerrero Muñoz, J., Cultura juvenil y sentido de la vida, Isabor, Murcia, 2006.
García Pérez, N., Miradas de mujeres, Nausicaä, Murcia, 2004.
Gaschler, K., “Estereotipos” en Mente y cerebro (Investigación y Ciencia) pp. 31-33, nº 12, 2005, Prensa Científica, Barcelona.
Gernet, L., Antropología de la Grecia antigua, Taurus, Madrid, 1981.
Gigon, O., Los orígenes de la filosofía griega, Gredos, Madrid, 1971.
Graves, R., Los mitos griegos, I y II, Alianza Editorial, Madrid, 1995.
Haag, H., El problema del mal, Herder, Barcelona, 1981.
Hardesty, D. L., Antropología ecológica, Bellaterra, Barcelona, 1979.
Harris, M.,
- Caníbales y reyes. Los orígenes de la cultura, Alianza Editorial, Madrid, 1996.
- Introducción a la antropología general, Alianza Editorial, Madrid, 1995.
- Nuestra especie, Alianza Editorial, Madrid, 1997.
- Antropología cultural, Alianza Editorial, Madrid, 1996.
- Vacas, cerdos, guerras y brujas. Los enigmas de la cultura, Alianza Editorial, Madrid, 1996.
Hawking, S., y Mlodinow, L., Brevísima historia del tiempo, Crítica, Barcelona, 2005.
Heidegger, M., El ser y el tiempo, Fondo de Cultura Económica, México, 1977.
Herman., Trauma y Recuperación. Cómo superar las consecuencias de la violencia, Espasa, Madrid, 2004.
Hesíodo, Teogonía, Universidad Nacional Autónoma de México, México D.F., 1978.
Homero, Odisea, Gredos, Madrid, 2000.
Humbert, J., Mitología griega y romana, Ed. Gustavo Gil, Barcelona, 1984.
Internet
- Amnistía Internacional tiene un página en español: www.amnesty.org/campanas/no-más-violencia-contra-las-mujeres, en donde lo más importante radica en los apartados relativos a las campañas de actuación y colaboración, a través de la acción personal o a través de Internet. Muy interesante para promover la acción en el alumnado.
- Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia: www.centroreinasofía.es, interesante por sus informes estadísticos acerca de la violencia doméstica. Hay que entrar en “Estudios” y de ahí a “violencia ámbito familiar”.
- CIS “Encuestas de población”, años 2001-2007: www.cis.es/cis/opencms/ES/index.html. Su interés radica en poder observar que grado de concienciación existe en la sociedad española acerca de los problemas de la violencia doméstica y la discriminación de la mujer.
- Consejo General del Poder Judicial (Observatorio Contra la Violencia Doméstica y de Género)
http://www.poderjudicial.es
En esta página se puede encontrar mucha información sobre el desarrollo de la Ley Integral, así como declaraciones institucionales y guías y protocolos de actuación.
- Instituto de la Mujer del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales: www.mtas.es/mujer. Hay multitud de información, pero para recopilar datos estadísticos de diversa índole hay que entrar en “La mujer en España” y después en Estadísticas. Asimismo, hay un apartado específico para datos e información relativa a la violencia doméstica: “Violencia”.
- ONU: www.un.instraw.org. Está en español y es una página en la que se promociona todo lo relativo a las mujeres en todo el mundo. Hay muchísima información de índole económica y política, además de información relativa al maltrato en todo el mundo.
- Organización contra el maltrato: www.malostratos.org. Lo más importante que tiene esta página son datos estadísticos relativos a los feminicidios. Entrando en “Estadísticas” nos encontramos con información específica de cada uno de los feminicidios perpetrados en España.
Lo bueno que tiene esta página para el alumnado es que las víctimas adquieren rasgos (nombre y apellidos) y dejan de ser meramente datos estadísticos.
Irazoki, K., Las brujas de Zugarramurdi, Elkartasuna, Pamplona, 1965.
Les suele gustar a los alumnos y es muy válido para analizar la brujería como fenómeno femenino.
Iris Ali, A., Yo acuso, Círculo de lectores, Barcelona, 2006.
Jaeger, W., La teología de los primeros filósofos griegos, FCE, Madrid, 1978.
Kant, I., Antropología práctica, Tecnos, Madrid, 2007.
Texto muy importante para comprender la visión ilustrada acerca de la mujer.
Kaplan, R.W., El origen de la vida, Alhambra, Madrid, 1982.
Kay Martin, M., y Voorhies B., La mujer un enfoque antropológico, Anagrama, Barcelona, 1978.
Kierkegaard, S.,
- Estudios Estéticos, II, Guadarrama, Madrid, 1969.
- Diario de un Seductor, Alianza Editorial, Madrid, 2008.
Estos textos son importantes para que vean la distinción que hay entre la mujer vista desde una reflexión del amor y la mujer vista desde una reflexión acerca de la organización social.
Kipen A., y Caterber, M., Maltrato, un permiso milenario, Intermón Oxfam, Barcelona, 2008.
Un libro muy sencillo, excesivamente sencillo quizás, pero que permite una primera aproximación al fenómeno de la violencia doméstica, apto para los alumnos.
Kirk, G. S., La naturaleza de los mitos griegos, Argos Vergara, Barcelona, 1984.
Kirk, G. S., y Raven, J. E., Los filósofos presocráticos, Gredos, Madrid, 1974.
König, F., Cristo y las religiones de la Tierra, Vol. III, Ed. Católica, Madrid, 1961
Kritz, J. y Von Schlippe, “Terapia sistémica”, en Mente y cerebro (Investigación y Ciencia) pp. 28-30, nº 12, 2005, Prensa Científica, Barcelona.
Lakatos, I. Musgrave, A., La crítica y el desarrollo del conocimiento.(Actas del coloquio internacional de Filosofía de la Ciencia celebrado en Londres en 1965), Grijalbo, Barcelona, 1975.
Leakey, R., La formación de la humanidad, Optima, Barcelona, 1993.
Lévi-Strauss:
- Antropología estructural, Eudeba, Buenos Aires, 1968.
- El pensamiento salvaje, FCE, México, 1964.
Lewin, R., Evolución humana, Salvat, Barcelona 1994.
Lorenz, K., La otra cara del espejo, Plaza & Janés, Barcelona, 1985.
Lorite Mena, J., El animal paradójico, Alianza Editorial, Madrid, 1982.
MacGowan, R. A., y Ordway, F. I., La inteligencia en el Universo, UNAM, México, 1970.
Malinowski, B., Magia, Ciencia, Religión, Ariel, Barcelona, 1982.
Manhart, K., “Acción temeraria y sistema de recompensa”, en Mente y cerebro (Investigación y Ciencia) pp. 34-37, nº 12, 2005, Prensa Científica, Barcelona.
Marx, Manuscritos de economía y filosofía 1844, Alianza Editorial, Madrid, 2003.
Visión dentro del marxismo del papel de la familia en el devenir de la historia, se completa esta visión con Proudhon
Maturana y Varela, El árbol del conocimiento, Debate, Madrid, 1996.
Mayr, E., Así es la biología, Debate, Madrid, 1998.
McLaughlin, Mitos y leyendas de los sioux, José J. de Olañeta, Palma de Mallorca, 1994.
Mead, M., Sexo y temperamento en las sociedades primitivas, Paidós, Barcelona, 1982.
Mosco, J., y De Neápolis, L., Historias bizantinas de locura y santidad, Siruela, Madrid, 1999.
Contiene historias muy elocuentes sobre la visión cristiana de la mujer a mediados del s. VII.
Morin E.
- La ecología de la civilización técnica, Cuadernos Teorema, Univ. de Valencia, Valencia, 1981.
- Ciencia con conciencia, Ed. Antrhopos, Barcelona, 1984.
- El método. El conocimiento del conocimiento, Cátedra, Madrid, 1988.
- El método. La naturaleza de la naturaleza, Cátedra, Madrid, 1993.
- El paradigma perdido: el paraíso olvidado, Kairós, Barcelona, 1978.
Ockrent, C., El libro negro de la condición de la mujer, Aguilar, Madrid, 2007.
Un libro completísimo, escrito por numerosas especialistas, que ofrecen un panorama mundial de la situación de la mujer. Incluye un apéndice dedicado a España.
Onfray, M., Tratado de ateología, Anagrama, Barcelona, 2006.
Orgel, L.E., Los orígenes de la vida: moléculas y selección natural, Alianza Editorial, Madrid, 1984.
Ortega Cañavate; J., La soledad de Mae. Una investigación antropológica sobre la violencia doméstica, Fundamentos, Madrid, 2007.
Pagels, E., Los evangelios gnósticos, Grijalbo, Barcelona, 1996.
Pániker, S., Aproximación al origen, Kairós, Barcelona, 1982.
Pi, Sabater, El chimpancé y los orígenes de la cultura, Anthropos, Barcelona, 1984.
Piaget, J., Seis estudios de psicología, Planeta, Barcelona, 1985.
Platón, Obras Completas, Aguilar, Madrid, 1979.
Popper y Eccles, El yo y su cerebro, Labor, Barcelona, 1985.
Pruoudhon, P.J., La pornocracia o las mujeres en los tiempos modernos, Huerga y Fierro, Madrid, 1995.
Completa con Marx.
Reyna, V.F. y Farley, F., “El cerebro adolescente”, en Mente y Cerebro (Investigación y Ciencia), pp. 56-63, nº 26, 2007, Prensa Científica, Barcelona.
Ridley, M., Qué nos hace humanos, Taurus, Madrid, 2004.
Ofrece una visión integradora y comprensible de la conducta humana a partir de sus causas biológicas (genes, hormonas, proteínas, instintos) y el medio en el que viven los seres humanos (Cultura).Es ideal para que los alumnos comprendan las bases biológicas de su conducta.
Ries, J. (Coord.):
- Tratado de antropología de lo sagrado. Los orígenes del homo religiosus, Trotta, Madrid, 1995.
- Tratado de antropología de lo sagrado. Las civilizaciones del Mediterráneo y lo sagrado, Trotta, Madrid, 1997.
Rossi, I. y O’Higgins, E., Teorías de la cultura y métodos antropológicos, Anagrama, Barcelona, 1981.
Rousseau, J.J., Emilio o de la educación, Alianza, Madrid, 1997.
Sabater Pi, J, El chimpancé y los orígenes de la cultura, Antrhopos, Barcelona, 1984.
Sanmartin, J., El laberinto de la violencia. Causas, tipos y efectos, Ariel, Barcelona, 2004.
Aunque trata de la violencia en general, tiene unos apartados (Cap. 4 de Marta Torres Falcó y Cap. 13 de Leonore E.A. Walker) en los que se centra específicamente en la violencia doméstica y en las víctimas de malos tratos.
Es muy útil para entender qué es la violencia doméstica en todas sus dimensiones y para conocer los efectos devastadores que producen en las mujeres.
Asimismo señala las carencias de las investigaciones y de las terapias de recuperación.
Seager, J., Atlas del estado de la mujer en el mundo, Akal, Madrid, 2001.
Un libro muy interesante porque a través de mapas esta investigadora nos ofrece una visión muy completa y fácil de entender acerca de la situación de la mujer en el mundo.
Los alumnos aprenden muy bien a extraer datos e interpretaciones de mapas.
Searle, J., Mentes, cerebros y ciencia, Cátedra, Madrid, 1985.
Seiffge-Krenke, I., “Amor juvenil”, en Mente y cerebro (Investigación y Ciencia) pp. 66-67, nº 3, 2003, Prensa Científica, Barcelona.
Scheier, C. y Lessmöllmann, A., “Publicidad y sexo”, en Mente y cerebro (Investigación y Ciencia) pp. 43-47, nº 12, 2005, Prensa Científica, Barcelona.
Singh, J., Teoría de la información, del lenguaje y de la cibernética, Alianza Editorial, Madrid, 1982.
Stuart Mill, J., La esclavitud femenina, Artemisa Ediciones, Barcelona, 2008.
Strüber, D., Lück, M. y Roth, G., “El cerebro agresivo”, en Mente y cerebro (Investigación y Ciencia) pp. 60-66, nº 22, 2007, Prensa Científica, Barcelona.
Schopenhauer, A., Parerga y Paralipomena, Trotta, Madrid, 2006.
Schwartting, R., “Neurotransmisores y centros del placer” en Mente y cerebro (Investigación y Ciencia) pp. 51-57, nº 3, 2003, Prensa Científica, Barcelona.
Touchard, J., Historia de las ideas políticas, Tecnos, Madrid, 1974.
Turing, A.M., Putnam, H., Davidson, D., Mentes y máquinas, Tecnos, Madrid, 1985.
Ursua, N., Filosofía de la Ciencia y metodología científica, Desclée de Brouwer, Bilbao, 1983.
Von Rad, G., Teología del Antiguo Testamento. Teología de las tradiciones históricas de Israel, Vol. I, Sígueme, Salamanca, 1972.
Watzlawick, P., Helmick Beavin, J., Jackson, D.D., Teoría de la comunicación humana, Herder, Barcelona, 1983.
Wiener. N., Cibernética. O el control y comunicación en animales y máquinas, Tusquets, Barcelona, 1985.
Wittig, M., El pensamiento heterosexual y otros ensayos, Egales, Madrid, 2005.
Zimmer Bradley:
Las nieblas de Avalón, Salamandra, Barcelona, 2001.
La casa del bosque, Salamandra, Barcelona, 2003.
La Dama de Avalón, Salamandra, Barcelona, 2004,
Es una preciosa trilogía donde se cuenta la “famosa historia de Arturo” pero desde la perspectiva de las mujeres. Avalón en vez de Camelot, Morgana en vez de Merlín, etc…
lunes, 15 de diciembre de 2008
Pensar con el martillo (Un comentario nietzscheano)
Es curioso contemplar como el mundo verdadero se acaba convirtiendo en una fábula, y esto no es la historia de un error, sino de un horror.
1. Es el mundo de las Venus, un mundo real en donde mujeres y hombres tienen el mismo valor desde su autonomía, y lo mismo sucede, pues, con la madre y el padre; la recolectora y el cazador; con lo femenino y lo masculino.
Es la época del génesis, donde no hay héroe cultural que funde el origen de la sociedad, las vaginas todavía no tienen dientes susceptibles de ser arrancados, no existe error que se transforme en horror, y la izquierda y la derecha no tienen cartas de identidad.
¿Se dan cuenta de la sabiduría ancestral de aquellas mujeres que hoy en día te hablan de la izquierda mientras te señalan hacia la derecha?
2. Pero la Venus deja paso al Chamán: es asesinada (lo dicen los Ona de Tierra del Fuego). La mujer se vuelve esposa y madre, y su mera condición de persona queda reducida a la de su marido y sus hijos. A partir de ahora ya no es autónoma, sino que sólo puede interpretarse a sí misma, emocional y racionalmente, desde la masculinidad. Las bandas se transforman en aldeas. Las condiciones ecológicas cambian. Las comunidades humanas aumentan de tamaño. ¡El individuo debe ser controlado! Se necesita un segundo nacimiento que aleje a los hombres de sus madres y los introduzca en un mundo de exclusividad masculina. ¡Nacen los Club! (Y los puti-club, la trata de blancas,…).
El silbido de los churinga se hace cada vez más fuerte.
3. El chamán se hace sacerdote y la aldea se hace Estado. La mujer introduce el pecado, que es originario y fundacional de un mundo complementario, de una realidad en la que el dominio exige sumisión: derecha vs. izquierda; masculino vs. femenino; padre vs. madre; orden vs. caos; condenación vs. salvación… La menstruación contamina la sociedad y la mujer debe ser apartada para que no contamine al hombre (¡Bendito sea Dios (…) que no me ha hecho nacer mujer!)…
¡Blasfemia! (crimen laesae maiestatis divinae) azote de las brujas, del cuerpo de la mujer, de su persona.
El martillo va haciendo estragos a lo ancho del mundo y a lo largo del tiempo. Es un martillo pilón que sincrónica y diacrónicamente pulveriza a la mujer: Eva, Eloísa, Meave, Nisa, Abuk, Izanami, Pandora, Isolda, Amanda,…
No hace(mos) prisioneras. Tenemos miedo.
4. Y la historia, si se quiere con mayúscula para mayor vergüenza, sigue su curso dibujando escenarios atroces y destructivos… Ya sea como oikos (techo/masculino) que cubre la eschara (hogar central/femenino); ya sea como matrimonios en nuera o en yerno como representación de los sistemas de relación entre las familias constituyentes del mundo griego. Ya se presenten como matronas cuya identidad comienza y acaba en la familia (la suya propia, por supuesto) dejando al paterfamilia el camino libre para la constitución de la res pública. Ya sea como síntesis de la madre Eva, la Virgen Madre y la mujer Magdala, el trilema cristiano que silencia lo femenino. Ya sea agarrada al arado o al hilado, a la taberna o al comercio, a la enseñanza o al parto, la mujer sólo es como hija, como madre y como esposa.
Y en esta constante cosmológica (buen orden), más allá de sociedades y culturas concretas, encontramos el mismo patrón, la misma estructura: el velo, que todo lo cubre, asirio, judío, islámico y cristiano:
“EL SÍMBOLO DE SU DEPENDENCIA” Y SUMISIÓN, reza la Epístola a los Corintios.
5. El mundo se hace moderno, diríamos: contemporáneo. La mujer es igual al hombre. Todo una cuestión de @s y tantos por cientos…
¡Ah! Si llegamos a saberlo antes… Cuánto sufrimiento les hubiésemos ahorrado. Pero bueno, no hay mal que por bien no venga… Ya estamos en el buen camino ¿Verdad? Es todo una cuestión de igualdad. ((Poniéndose el dedo índice en perpendicular con respecto a los labios) Sssh. ¿Y la autonomía?).
Por cierto,las agresiones domésticas, por ejemplo, han aumentado en España: los feminicidios domésticos un 2,86 % entre el 2003 y el 2007. Además,en los tres primeros trimestres de 2007 se produjeron 15.576 sentencias condenatorias contra agresores, y detrás de cada una de ellas hay una víctima (80.000 en los últimos tres años).
Finalmente, son ya 63 las muertas en España durante 2008 y todavía queda medio mes…
(Se oye un suspiro y una voz hastiada dice: “Cuanto tiempo caminando para avanzar tan poco”).
1. Es el mundo de las Venus, un mundo real en donde mujeres y hombres tienen el mismo valor desde su autonomía, y lo mismo sucede, pues, con la madre y el padre; la recolectora y el cazador; con lo femenino y lo masculino.
Es la época del génesis, donde no hay héroe cultural que funde el origen de la sociedad, las vaginas todavía no tienen dientes susceptibles de ser arrancados, no existe error que se transforme en horror, y la izquierda y la derecha no tienen cartas de identidad.
¿Se dan cuenta de la sabiduría ancestral de aquellas mujeres que hoy en día te hablan de la izquierda mientras te señalan hacia la derecha?
2. Pero la Venus deja paso al Chamán: es asesinada (lo dicen los Ona de Tierra del Fuego). La mujer se vuelve esposa y madre, y su mera condición de persona queda reducida a la de su marido y sus hijos. A partir de ahora ya no es autónoma, sino que sólo puede interpretarse a sí misma, emocional y racionalmente, desde la masculinidad. Las bandas se transforman en aldeas. Las condiciones ecológicas cambian. Las comunidades humanas aumentan de tamaño. ¡El individuo debe ser controlado! Se necesita un segundo nacimiento que aleje a los hombres de sus madres y los introduzca en un mundo de exclusividad masculina. ¡Nacen los Club! (Y los puti-club, la trata de blancas,…).
El silbido de los churinga se hace cada vez más fuerte.
3. El chamán se hace sacerdote y la aldea se hace Estado. La mujer introduce el pecado, que es originario y fundacional de un mundo complementario, de una realidad en la que el dominio exige sumisión: derecha vs. izquierda; masculino vs. femenino; padre vs. madre; orden vs. caos; condenación vs. salvación… La menstruación contamina la sociedad y la mujer debe ser apartada para que no contamine al hombre (¡Bendito sea Dios (…) que no me ha hecho nacer mujer!)…
¡Blasfemia! (crimen laesae maiestatis divinae) azote de las brujas, del cuerpo de la mujer, de su persona.
El martillo va haciendo estragos a lo ancho del mundo y a lo largo del tiempo. Es un martillo pilón que sincrónica y diacrónicamente pulveriza a la mujer: Eva, Eloísa, Meave, Nisa, Abuk, Izanami, Pandora, Isolda, Amanda,…
No hace(mos) prisioneras. Tenemos miedo.
4. Y la historia, si se quiere con mayúscula para mayor vergüenza, sigue su curso dibujando escenarios atroces y destructivos… Ya sea como oikos (techo/masculino) que cubre la eschara (hogar central/femenino); ya sea como matrimonios en nuera o en yerno como representación de los sistemas de relación entre las familias constituyentes del mundo griego. Ya se presenten como matronas cuya identidad comienza y acaba en la familia (la suya propia, por supuesto) dejando al paterfamilia el camino libre para la constitución de la res pública. Ya sea como síntesis de la madre Eva, la Virgen Madre y la mujer Magdala, el trilema cristiano que silencia lo femenino. Ya sea agarrada al arado o al hilado, a la taberna o al comercio, a la enseñanza o al parto, la mujer sólo es como hija, como madre y como esposa.
Y en esta constante cosmológica (buen orden), más allá de sociedades y culturas concretas, encontramos el mismo patrón, la misma estructura: el velo, que todo lo cubre, asirio, judío, islámico y cristiano:
“EL SÍMBOLO DE SU DEPENDENCIA” Y SUMISIÓN, reza la Epístola a los Corintios.
5. El mundo se hace moderno, diríamos: contemporáneo. La mujer es igual al hombre. Todo una cuestión de @s y tantos por cientos…
¡Ah! Si llegamos a saberlo antes… Cuánto sufrimiento les hubiésemos ahorrado. Pero bueno, no hay mal que por bien no venga… Ya estamos en el buen camino ¿Verdad? Es todo una cuestión de igualdad. ((Poniéndose el dedo índice en perpendicular con respecto a los labios) Sssh. ¿Y la autonomía?).
Por cierto,las agresiones domésticas, por ejemplo, han aumentado en España: los feminicidios domésticos un 2,86 % entre el 2003 y el 2007. Además,en los tres primeros trimestres de 2007 se produjeron 15.576 sentencias condenatorias contra agresores, y detrás de cada una de ellas hay una víctima (80.000 en los últimos tres años).
Finalmente, son ya 63 las muertas en España durante 2008 y todavía queda medio mes…
(Se oye un suspiro y una voz hastiada dice: “Cuanto tiempo caminando para avanzar tan poco”).
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